72 años de cárcel para los asesinos del arzobispo de Cali

Según la providencia, Alexánder de Jesús Zapata, alias ‘El Cortico’, fue el autor material del asesinato, y John Freddy Jiménez, guerrillero de las Farc, sirvió de mediador en el crimen

Cuando iban a cumplirse tres años del asesinato del obispo de Cali, monseñor Isaías Duarte Cancino, el Juez Cuarto Especializado condenó a los dos detenidos por el magnicidio.



Alexánder de Jesús Zapata, conocido como ‘El Cortico’, deberá purgar una pena de 36 años y siete meses de cárcel por los delitos de homicidio agravado en concurso con lesiones personales y porte ilegal de armas de uso de defensa.



Entre tanto, John Freddy Jiménez, alias ‘Basilio’, miembro de las Farc, fue condenado a 35 años y siete meses por homicidio agravado en concurso con porte ilegal de armas.



Según las investigaciones allegadas al proceso, ‘El Cortico’ fue uno de los dos sicarios que el pasado 16 de marzo de 2002 asesinaron al prelado cuando salía de la capilla del Buen Pastor, en el barrio Ricardo Balcázar, al oriente de Cali, luego de presidir una multitudinaria ceremonia de 106 matrimonios.



En los mismo hechos, el párraco Joaquín Córtez, quien acompañaba al arzobispo, resultó herido pero salvó su vida.



Entre tanto, ‘Basilio’, quien se acogió a sentencia anticipada por rebelión, fue señalado como coautor del crimen de Duarte Cancino, ya que, según estableció la investigación, fue encargado, al parecer por órdenes del Secretariado de las Farc, de conseguir los sicarios que cometieron el crimen.



Jiménez y Zapata también deberán pagar una multa de 500 salarios mínimos como indemnización a los familiares de Duarte Cancino.



Las pruebas



En el expediente, conformado por 3.000 folios, figuran las declaraciones de más de 60 personas.



Sin embargo, para esta sentencia fueron claves los testimonios de José Antonio Vivas Avila y los guerrilleros de las Farc Julio Rodrido Iriarte (reinsertado) y Jorge Eliécer Romero Salgado (capturado).



El primero de ellos aseguró ante las autoridades que había sido testigo presencial del homicidio.



En su declaración indicó que él se encontraba en una tienda ubicada frente a la iglesia cuando vio llegar en una motocicleta a ‘El Cortico’ y a ‘El Calvo’ (asesinado en la cárcel de Palmira luego de su captura), dos reconocidos delincuentes del barrio Siete de Agosto, de donde él era.



Vivas relató a las autoridades que vio como estos dos hombres dispararon contra el prelado.



3 personas relacionadas con la investigación por la muerte del arzobispo de Cali fueron extrañamente asesinadas.



Iriarte aseguró a los investigadores que ‘Basilio’ le había contado en una oportunidad que se encontraron en la Terminal de Transportes que lo habían comisionado para que contactara a los sicarios que asesinaron a monseñor.



El reinsertado, quien aseguró ser uno de los escoltas del comandante ‘Alexánder’, del 30 Frente de las Farc, agregó que ‘Basilio’ le relató que había contratado a ‘El Calvo’ y ‘El Cortico’.



A su turno, Romero Salgado, alias ‘Cara de Niña’, quien fue detenido en el Distrito de Aguablanca, manifestó que ‘Millón’, miembro del 30 Frente de las Farc, era una de las personas que planeó el homicidio del prelado y que para ejecutarlo había contratado a la banda de ‘El Calvo’ y a ‘Marimba’ para asesinarlo.



Sin embargo, cuando fue llamado a declarar en el juicio se negó, alegando que la Fiscalía no le había cumplido lo que habían pactado por lo que su vida corría peligro.



Estos testimonios, junto con las declaraciones del padre Oscar de la Vega, párroco de la iglesia del Buen Pastor, en las que aceptaba que había reconocido en un 70% al ‘El Cortico’ como la persona que disparó contra monseñor, fueron las principales pruebas por las que el juez Rubén Darío Plazas condenó a los dos detenidos.



El juez Plazas inició el análisis del proceso en diciembre pasado, luego de que el juez Oscar Hurtado Reina, quien llevaba el caso, fuera detenido y suspendido de su cargo.



La defensa



Frente a esta decisión, Raúl Marín Quiceno, defensor de Alexánder Zapata, aseguró que apelará esta decisión.



“No es posible que un juez que sólo hace 40 días asumió el caso condene a estas dos personas de una forma tan rápida. Esta no fue una decisión en derecho sino política”, expresó el abogado.



Marín también consideró que los principales testigos de este casos han dicho mentiras.

“Vivas no estuvo el día de la muerte de monseñor e Iriarte no era guerrillero. Cómo es posible que cuando en la Sijin le pedimos que desarmara un arma de fuego no fue capaz. Además, hay testigos que dicen que la noche del homicidio de monseñor mi defendido estaba en el estanco de su propiedad”, agregó el abogado.



El caso quedará en manos de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali.



Acerca del Autor