A la larga, el gran problema es la tierra


Al menos 15.000 indígenas, campesinos y afrodescendientes de Colombia llegaron hoy a la ciudad suroccidental de Cali para celebrar un congreso nacional sobre tierras y defensa de territorios ancestrales de las minorías étnicas del país.

Los colectivos llegaron a esa capital del suroeste colombiano en tres marchas que partieron de concentraciones previas en sus vecindades, entre ellas la población de Jamundí, y convergieron en el campus de la Universidad del Valle (pública), donde acamparon.

Unos 9.000 de los caminantes son aborígenes de los departamentos del Cauca y Nariño (suroeste) que se habían citado en Jamundí para caminar en conjunto hasta Cali, precisó en declaraciones telefónicas a Efe el líder indígena James Yatacué, del pueblo de los paeces.

"Somos el grupo más numeroso de todos", resaltó Yatacué, quien ejerce como consejero mayor de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín, de la etnia Paez) e integra la comisión política del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric, que también representa a ese pueblo y al Guambiano).

El dirigente aborigen explicó que las movilizaciones también reunieron a miles de afrodescendientes que proceden del litoral del océano Pacífico y campesinos de otras regiones, incluidos desplazados, así como otras víctimas del conflicto interno armado.

Todos convergieron en el Congreso Nacional de Tierras, Territorios y Soberanías, que hoy abrió cinco días de tareas en el campo universitario caleño.

Yatacué explicó que la cita tiene como objetivo adoptar un "plan de acción nacional" contra las políticas e iniciativas legislativas del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

"Santos es un neoliberal que promueve reformas para macroeconomías agrícolas, agroindustriales y mineras, legalización de tierras de narcotraficantes, entrega de territorios a grandes corporaciones trasnacionales y para acabar con los resguardos coloniales", dijo.

El dirigente aborigen advirtió de que la figura del resguardo colonial hace de los indígenas dueños del subsuelo y el espacio electromagnético, además del territorio, algo que ellos no están dispuestos a perder.

Colombia afronta un problema de tierras generado en gran parte por el conflicto, con el despojo de más de cinco millones de hectáreas a campesinos que fueron desplazados o asesinados, y también de propiedad del Estado.

El Gobierno de Santos avanza en un programa de recuperación y restitución.

El plan que adopte este encuentro será divulgado el próximo 4 de octubre en Cajamarca, población en el departamento del Tolima en la que está previsto un gran proyecto minero de oro que ha creado polémica.

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