Acusan de xenofobia a ruso-alemán que mató a egipcia con pañuelo islámico




La justicia alemana imputó hoy el asesinato por puro odio xenófobo a un ruso-alemán de 29 años, acusado de haber matado a cuchilladas a una egipcia, de 31 años y embarazada, a la que previamente había insultado como "terrorista" por ir cubierta con el pañuelo islámico.


El procesado, Alex W., nacido en Perm (Rusia) y residente en Alemania desde 2003, atacó a la víctima y al esposo de ésta, quien resultó gravemente herido, con clara intención de matarlos y movido por su odio fanático a los musulmanes, afirmó la Fiscalía en la apertura del juicio.


El proceso contra Alex W., quien adquirió la nacionalidad alemana en virtud de su origen germano, se abrió hoy bajo enormes medidas de seguridad en la Audiencia de Dresde (este de Alemania), el mismo lugar donde el acusado atacó a la mujer y al esposo de ésta, durante la celebración de un juicio contra él por injurias.


El acusado compareció con el rostro tapado y esposado de manos y pies en la sala, provista de un cristal blindado de separación entre los asistentes y los implicados en el proceso, por temor a acciones de represalia.


El caso ha desatado gran expectación en Egipto y otros países árabes, y contra el procesado aparecieron amenazas de muerte en Internet, llamando a los musulmanes en Alemania a asesinarlo.


Alex W. está acusado de haber asesinado de dieciséis cuchilladas a Marwa El-Sherbini, el pasado 1 de julio, durante una comparecencia ante esa misma audiencia para lo que iba a ser un juicio por injurias.


La víctima, de profesión farmacéutica, había coincidido un año atrás con su agresor en un parque infantil y le había pedido que dejara libre uno de los columpios para su hijo, de tres años, a lo que el hombre respondió llamándola "puerca", "terrorista islámica" y otros improperios.


La mujer le denunció por insultos, a lo que siguió una multa de 780 euros (1.172 dólares) para el denunciado, quien recurrió contra la sanción.


En el juicio siguiente, el pasado julio, Alex W. entró en la sala con un cuchillo de 18 centímetros con el que asestó dieciséis puñaladas a la mujer, por entonces embarazada, e hirió asimismo gravemente a su marido, presente en la sala al igual que su hijo.


El esposo trató de interponerse para defenderla, pero resultó herido no sólo por las cuchilladas del agresor, sino que, en medio de la confusión reinante, recibió un balazo de los funcionarios.


La mujer murió en la misma sala, minutos después de la agresión, y el féretro con sus restos fue trasladado a Alejandría (norte de Egipto).


El entierro estuvo salpicado por manifestaciones pidiendo venganza y, en los días siguientes, hubo concentraciones de protesta ante las embajadas alemanas en El Cairo y Teherán.


Para el proceso se han previsto once vistas y, durante las dos semanas que previsiblemente durará, no se celebrarán otros juicios en esa Audiencia para garantizar las máximas medidas de seguridad.


El acceso al proceso ha sido restringido a la prensa acreditada y algunos asistentes, mientras que el conjunto del edificio judicial ha quedado acordonado.

ALEMANIA

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