Ahora el ‘paraco’ Salvatore Mancuso es una ‘mansa paloma’

Ex jefe paramilitar denuncia amenazas para no implicar a otros en escándalo

El ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso aseguró que él y otros ex mandos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) han sido amenazados para que no confiesen ni delaten a los políticos, empresarios y militares que tuvieron nexos con esos escuadrones.


"Nos quieren callar", afirmó Mancuso, antiguo máximo líder de los paramilitares, en un reportaje publicado por Un Pasquín, periódico mensual bogotano que hoy puso en circulación una edición especial con las declaraciones del ex jefe de las AUC.


Mancuso aseguró que él y la treintena de ex mandos de la organización, todos ellos presos en una cárcel de seguridad cercana a Medellín, reciben amenazas de manera permanente.


Algunas de ellas son "en forma de atentados-mensajes para evitar que hablen, confiesen sus crímenes e impliquen a terceros", según la autora del reportaje, Natalia Springer, consultora internacional y experta en justicia y seguridad, quien definió a Mancuso como "uno de los criminales contra la humanidad más visibles del mundo en proceso de 'juzgamiento'".


El ex jefe paramilitar sostuvo que el martes próximo, cuando reanudará su testimonio ante un fiscal en Medellín, llegará dispuesto a "contar toda la verdad", actitud que, para él, es compartida por los demás ex mandos que deben comparecer ante las autoridades judiciales.


En este sentido, anticipó o precisó denuncias sobre presuntos nexos con las AUC de las clases empresarial y política del país, así como de la Fuerza Pública.


Mancuso reveló que el actual embajador colombiano en Italia, el ex ministro del Interior y de Justicia Sabas Pretelt, "vino a vernos en nombre de los industriales de este país", pero no precisó si lo hizo cuando el funcionario presidía la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que ejercía antes de ser nombrado en el gabinete del Ejecutivo del Álvaro Uribe.


"Los bancos participaban en el lavado de dinero del narcotráfico", dijo luego, y señaló que todos los "sectores estratégicos" de Colombia, entre ellos el del transporte, tuvieron vínculos con las AUC.


Mancuso los implicó a todos para aclarar que el "único sector comprometido" haya sido el de los productores y exportadores de banano, que le pagaba a la organización nueve centavos de dólar por cada caja de la fruta.


La alusión tiene que ver con la multinacional estadounidense Chiquita Brands, que el mes pasado aceptó en Washington que hizo aportaciones frecuentes a los paramilitares, dentro de un acuerdo judicial que incluyó una multa de 25 millones de dólares.


El ex jefe ultraderechista confirmó que las AUC, como "modelo de Estado", incidió en varias campañas electorales a la Presidencia y llegó a "acuerdos de mutuo beneficio" con congresistas, gobernadores y alcaldes, quienes conforman una larga lista que facilitó al periódico.


Ningún político fue forzado para que se reuniera con los paramilitares, dijo al desmentir a implicados en el escándalo de la "parapolítica" que comparecen ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ).


En el caso de la fuerzas armadas, Mancuso afirmó que "en algunos casos se desarrollaron acciones conjuntas", porque los nexos de las AUC con ellas no sólo fueron sólo de complicidad pasiva ni de alianza estratégica.

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