Ahora o nunca…

Deberia asombrarnos y sin embargo tiene su explicación : fueron necesarios 15 años para medianamente reglamentar la Reforma Constitucional que en 1991 dio vida a la figura de una Curul para los Colombianos que residen en el exterior.



Tiene razon el periodista Piñeros al denunciar con quejas de que “no somos nada”, pero en lo que se equivoca y bien se lo hace notar el Sr. Perez, es en lamentarse en abtracto como atribuyendo esa situación a la mala voluntad de otros que asi nos perjudican, sin tener en cuenta que los unicos culpables somos nosotros mismos que nada hemos hecho para hacer sentir con vigor nuestra presencia. Si bien es cierto que en las pasadas elecciones los votos en el exterior pasaron de 100.000, cifra muy superior a los escasos 40.000 de la inmediatamente anterior, pues de todas maneras resultaron una cifra poco interesante para los politicos, dado que fue minima la capacidad de afectar los resultados en Colombia. Ahora ya inscribimos mas de 250.000 cedulas para votar en las proximas.



En los consulados que consultamos, los funcionarios se manifiestan satisfechos pues en todas partes se duplico el numero de inscritos. Pero la verdad es que esta cifra es insuficiente y no refleja para nada nuestra realidad. Aun somos insignificantes. Y lo que es peor, se nota que continuamos atados a los caprichos de la metropoli pues los famosos avales limitaron nuestra independencia, y por si esto fuera poco, lo ambiguo de los decretos reglamentarios posteriores permitio que, a ultima hora, pudieran inscribirse como candidatos personas que no han vivido en el exterior. La culpa de esto ultimo por supuesto tambien es exclusivamente nuestra, no supimos hacer presencia, no supimos prever estas anomalias, antes de que se produjeran los decretos. Luego mal hariamos en “llorar sobre la leche derramada” y mejor conviene que despertemos ya para imaginar hacia el futuro las nuevas circunstancias que sin duda apareceran y que tambien nos pueden afectar.



El proximo 7 de febrero vence el plazo para inscribirse como candidato a la Camara en representación de quienes vivimos en el exterior. Asi las cosas, dentro de pocos dias sabremos quienes en definitiva podran considerarse seriamente dentro de los debates que se adelantan. Diriase entonces que las confrontaciones solo ahora van a comenzar. Ello explica, aunque solo en parte, el bajo nivel que han tenido nuestros intercambios de ideas. Mas que prudente entonces que , aprovechando la valiosa experiencia de estos imperfectos foros, aprendiendo precisamente de sus errores, sepamos aprovechar los proximos dias para hacer clara nuestra actual realidad. Resulta facil observar que, en los foros de estos dias, no tuvimos una metodología adecuada, nadie propuso ni un modelo ni una dinamica que permitiera aislar los temas y las circunstancias para tratar de conocer, tanto los problemas como las diferentes propuestas de solucion. Si bien conociamos documentos muy bien elaborados, como el “Contrato con la Diaspora” justo es reconocer que su misma extencion y la magnitud de sus propositos lo hicieron sencillamente incompendiable. Nos limitamos entonces a repetir los viejos metodos de cuestionar generalidades, que solo permiten el lucimiento del candidato mediante respuestas retoricas, en que con elegantes frases se esconde la ausencia de verdaderas respuestas.



Pero lo valioso de nuestro ejercicio fue que detectamos aspectos vitales, como los que mencionamos al comenzár este comentario y que estaban escondidos en medio de tanto caos y resulta mas que urgente el atenderlos.



Entiendase entonces este comentario como material de trabajo para que sea criticado, corregido y finalmente mejorado por quienes crean poder enriquecerlo en el proposito de que, entre todos, con mas razon los candidatos, hagamos claridad sobre las reales circunstancias que rodean la eleccion del Representante a la Camara por los Colombianos residentes en el exterior y solo asi eligiremos lo que mas nos conviene. No es tan importante la persona en si que resulte elegida, sino la estrategia que debemos implementar para definitivamente inscribirnos en la realidad que en justicia nos corresponde. No es nada justo que nosotros, que afectamos en manera tan decisiva la vida de Colombia, tanto en la economia como en la realidad intelectual, estemos marginados de los vitales procesos de consolidar el mejor futuro de todos.



Cuando concebimos la idea de invitar a todos a participar en estos debates y efectuar un Encuentro entre los Candidatos, pensamos que la tarea seria unicamente de logistica e implementacion, tarea ardua por supuesto, pero jamas sospechamos que tendriamos que ir descubriendo una inspiración filosofica que sirviera de marco para poder asi ejercer con soberania nuestros derechos.Por ello consideramos que el ENCUENTRO EN NEW YORK es definitivamente trascendental para conocernos, para explicarnos, para consolidar ese anhelado futuro para el cual estamos llamados pero al que, justo es confesarlo, hemos resultado inferiores.



Ahora bien, como de todas maneras por ahora tenemos que aceptar las cosas tal como estan dispuestas, pues por el momento no parece viable imaginar un boicot, como el que sugiere en ocasiones el arquitecto Aguilera de votar en Blanco, pues conviene adentrarnos en la materia de elegir uno entre los candidatos.



En primer lugar debemos mencionar una circunstancia que probablemente fue la primera que detectamos en los pasados debates, y que genera no pocos problemas a estudiar : No son las mismas circunstancias en cada pais donde residimos, las necesidades varian, asi por ejemplo, si en Estados Unidos se avecina una severa legislación que afectara negativamente a la mayoria de quienes aquí vivimos, en Venezuela, muy por el contrario, recientemente se dispuso la plena legalización, concediendo nacionalidad de todos quienes alli vivian de manera irregular. Pero en cambio, el ingreso economico en Estados Unidos es muchisismo mas elevado que en Venezuela.



Y solo tenemos una curul. Asi las cosas, conviene estudiar primero que es lo mas conveniente para todos. Yo siempre pense que el si Nuestro representante residia en los Estados Unidos, nuestro poder de presion para legislar era mucho mayor, No solo por que Washington es el pulso del planeta sino en consideracion a que desde aqui se envian las remesas que definitivamente sostienen la economia de nuestro pais. Llegue incluso a imaginar un instante en que nuestro representante, con el respaldo efectivo detodos los demas candidatos y por supuesto de todos los Colombianos que votaron por ellos y que representan a millones, podria en determinada circunstancia en el parlamento, amenazar con boicotear esos envios, en suspender las remesas por dos meses y entonces, no lo duden, hasta el mismo presidente de la Republica le llamaria a consultas, se notaria entonces que uno solo, un solo pero respaldado representante, podria influir verticalmente para lograr normas que hagan justicia a nuestra realidad.



Naturalmente que lo que vengo de decir aquí es solo un ejemplo, exagerado quiza, pero que refleja nuestro enorme potencial si articulamos nuestros esfuerzos.



Pero de otra parte y en atención a las nuevas realidades geopoliticas de America Latina, del extraordinario campo magnetico que hoy tira hacia nuevos horizontes nuestra dinamica, se debe considerar tambien que nuestro representante debe ser el radicado en Venezuela. Incluso pensar que si el electo es de Espana, mas libre de las presiones de Washington, toda vez que nos inscribe en la Comunidad Europea, tendriamos mas respaldo diplomatico que el que contaria el de Venezuela. Como conciliar estas posiciones tan antagonicas? Pues trabajando, hablando, participando, contribuyendo al analisis, en ultimas, interviniendo con sinderesis y sentido practico en los debates que se inauguran hoy y a los cuales entrego este mensaje en espera de sus inteligentes comentarios.



Perdonen desde luego las imperfecciones al presentar estas hipótesis,pero es que de verdad el tiempo apremia, y no lo podemos sacrificar en la forma. Urgen sus pareceres, le escuchamos Sr. Mantilla.



Ahhhh, casi que no lo digo : ayer estuve conociendo el Auditorim donde nos reuniremos, me emocione por su solemne imponencia, alcance a imaginarlo engalanado de nuestras banderas, me senti feliz, reconfirme que estamos siendo utiles, alcance a darme cuenta que hay que multiplicar las voces, tenemos que coincidir todos alli... ahora o nunca.



Con asombroso entusiasmo,



Arlington Guarin de la Fuente

Acerca del Autor