Alma, músculo, genio y belleza en un solo paquete súper deportivo

Bajo el techo rígido retráctil del Mercedes-Benz SL55 AMG 2007 Roadster ruge un motor Kompressor de ocho cilindros en V, de 5.5 litros, 24 válvulas y sobrealimentado

Esta semana el asunto no es sobre lo que diga del auto que estuve probando, sino sobre lo que deje de decir... por física falta de espacio, así que vamos por partes, porque se trata nada más y nada menos que del Mercedes-Benz SL55 AMG del 2007 Roadster.


Vale aclarar —para los que no manejan el concepto— que AMG son las siglas que la casa alemana emplea para designar a las versiones más deportivas de su gama. Cuando uno de sus carros lleva este ‘apellido’ es porque le han puesto un extra.


El ejemplar que nos ocupa es un descapotable de dos puestos, de 4.54 metros de largo, con un techo rígido retráctil y un motor AMG Kompressor de ocho cilindros en V, de 5.5 litros, 24 válvulas, sobrealimentado para aumentar su potencia hasta 510 caballos de fuerza a 6,100 rpm. y acoplado a una caja de cambios automática con función AMG Speed Shift, que proporciona una gran agilidad y permite el manejo manual mediante los pulsadores integrados en el nuevo volante deportivo ergonómico al estilo Fórmula 1, lo que invita a devorar la carretera a velocidades prohibidas. Tanto, que este modelo fue probado por el campeonísimo Fernando Alonso el mes pasado en una pista española.


Esos atributos ya lo hacen, sobre el papel, uno de los mejores convertibles del mercado, pero para apreciarlo de verdad hay que ponerse al frente de su volante, encender el motor con el toque de un botón en la palanca de cambios y acelerar a fondo: Salta como un pura sangre. Sencillamente acelera más que antes: pasa de 0 a 60 millas por hora en apenas 4.5 segundos y la velocidad máxima —limitada— se monta en 160 mph.


Claro que cualquier auto capaz de alcanzar estas velocidades necesita diversos sistemas de seguridad. Por eso este roadster incluye frenos de disco antibloqueo, control electrónico de estabilidad que es una verdadera bendición en cualquier curva, control de tracción, sistema de suspensión ABC de control automático de carrocería, bolsas de aire frontales, laterales y una barra antivolcaduras desplegable automáticamente detrás de los asientos.


Belleza por cualquier lado


El exterior del Mercedes-Benz SL 55 AMG del 2007 presenta un seductor diseño que atrae las miradas por donde quiera que pasa.


Esta nueva versión del SL55 AMG conserva algunas de las líneas de diseño tradicionales de la Serie SL, pero incorpora variantes en el frente, la parte trasera y algunos detalles en los laterales. Su parrilla frontal con el símbolo Mercedes-Benz incrustado en la mitad, le impregna una personalidad definida y agresiva que sumado al techo descapotable y unos bellos rines de aleación AMG, de 18 pulgadas en diseño multirradio forman el complemento perfecto de un auto muy cautivador.


El kit estético AMG se completa con los embellecedores laterales y un faldón trasero de diseño específico. Las dos salidas dobles cromadas del equipo de escape deportivo AMG rematan bellamente el conjunto.


Por dentro


Los detalles del interior expresan refinación por donde se le mire. Está lleno de la mayor cantidad de ‘periquitos’ que usted se pueda imaginar. La empresa alemana definitivamente no dejó nada al azar. Las opciones incluyen un paquete de confort, paquete AMG Sport, paquete de comunicaciones manos libres, faros bixenón, control de crucero Distronic, asistente de estacionamiento Parktronic, llantas antiponchaduras, sistema de entrada y arranque sin llave Keyless Go y la opción de techo Panorama, el cual adiciona una malla para producir una mayor sombra o dejar entrar más claridad cuando se requiera.


Su techo retráctil se acomoda en la cajuela con sólo halar una palanca situada frente al descansa brazos y apenas toma segundos en realizar esta operación.


Como todo Mercedes-Benz de alto desempeño, el SL55 AMG tiene además detalles prácticos, como apertura y cierre eléctrico del maletero, que si bien no influyen en su carácter de súper deportivo, sí hacen que este sea además un auto práctico para el uso diario.


En el interior del SL 55 AMG destacan las exclusivas molduras de carbono, que recrean un ambiente enormemente deportivo. Los asientos, los paneles centrales de las puertas, los apoyabrazos y la visera del cuadro de instrumentos están tapizados en napa de gran calidad, disponible en cuatro atractivos tonos. Los asientos deportivos AMG no sólo presentan un aspecto dinámico, sino que ofrecen también una perfecta sujeción lateral en curvas. Por si fuera poco, ofrecen la opción de calentamiento o enfriamiento, según sean las condiciones.


Los cómodos asientos tienen además 12 diferentes posiciones para ajustar, con memoria para tres combinaciones de posición diferentes.


Cuenta con sistema de navegación, con pantalla sensible para navegar por el variado menú, así como equipo de audio de la prestigiosa marca Bose, con ocho parlantes y sonido envolvente.


Veo que he llegado casi al final del espacio disponible y apenas me quedan un par de líneas para mencionar que esta belleza automotriz cuesta $128,800 y con opciones sube a $137,775. Claro, no un auto para todos los bolsillos.


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