Apolo XIII: Se cumplen 40 años de “Houston, tenemos un problema”



La NASA conmemoró hoy sin ceremonia el 40 aniversario del desastre de la misión Apolo XIII, que el 13 de abril de 1970 vio frustrado su objetivo de volver a la Luna tras un incidente que hizo célebre la frase "Houston, tenemos un problema".

Había estallado un tanque de oxígeno y se había desprendido un segundo tanque de la nave con la que James Lowell había soñado en convertirse en el segundo hombre en pisar la Luna. Por ello, fría y escuetamente, avisó al control de Houston del problema.

El Apolo XIII había partido del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) el 11 de abril de 1970 con el objetivo de repetir la hazaña del Apolo XI, que llegó a la Luna el 21 de julio de 1969.

Pero el desastre lo impidió y el Apolo XIII se convirtió en "el fracaso más exitoso" de la historia espacial, inmortalizado años más tarde en un libro que Lowell escribió al respecto y que Ron Howard se encargó de llevar al cine.

Tras el desastre de los tanques, los tres astronautas, Lowell, Fred Haise y John Swigert, tuvieron que abandonar el módulo de mando "Odisea" y trasladarse al "Aquarius", concebido inicialmente para depositarlos en la Luna.

En esos momentos se encontraban a unos 320.000 kilómetros de la Tierra y las vicisitudes del Apolo XIII capturaron la atención de todo el mundo.

Cuando les llegó la orden de intentar el retorno a la Tierra, los astronautas estaban apretujados en el pequeño espacio del módulo con más problemas de los que podían solucionar. No tenían ni energía ni oxígeno, ni cómo establecer un plan de retorno.

Finalmente, con la ayuda de los ingenieros de la NASA, la aventura del Apolo XIII terminó el 17 de abril de 1970 cuando el módulo, con la ayuda de un paracaídas, descendió sobre el Pacífico sur.

Fue, sin duda, una historia de éxito y superación propia de la época esplendor que vivía la NASA.

Hoy, cuarenta años después y con los presupuestos muy constreñidos, la agencia espacial estadounidense ha pasado de puntillas por esta gesta y se limitó a recordarla sólo con fotografías de los tres tripulantes del Apolo XIII y menciones a la odisea en su sitio de internet.

El único acto que tuvo vinculación con la debacle fue una reunión sostenida esta semana en el Planetario Adler de Chicago por tripulantes e ingenieros que participaron en aquella misión.

Según los expertos de la industria, algo así de discreto era de esperar en momentos en los que el futuro de la exploración espacial se encuentra en un limbo tras la decisión del presidente estadounidense Barack Obama de cancelar el programa "Constellation" para poner nuevamente a un hombre en la Luna.

Lowell, que en recientes entrevistas recuerda cómo él y sus colegas se las arreglaron para resolver "todas las crisis, una tras otra", y confiesa ahora, a sus 82 años, que durante mucho tiempo estuvo dominado por la frustración de no haber podido pisar la luna, su sueño de toda la vida.

Sin embargo, asegura que, con el paso del tiempo, su actitud cambió y después comenzó a verlo "como un triunfo de la capacidad humana para convertir en éxito lo que era un desastre seguro".

Para el frustrado astronauta del Apolo XIII, los viajes espaciales tripulados deberían continuar.

"Hay mucha gente con talento en nuestra organización (la NASA) que merece volar. Merecen una misión. Creo que se debería hacer", señaló en una entrevista publicada recientemente por el Journal Sentinel.

En 2004, el presidente George W. Bush planteó su visión del futuro de la exploración espacial la cual incluía el desarrollo del programa "Constellation" con misiones tripuladas a la Luna y a Marte y nuevas naves que reemplazarían a los transbordadores que serán retirados a finales de este año.

Pero, aunque Obama aumentó la asignación de recursos para la NASA en su presupuesto fiscal para el ejercicio de 2010, éstos no incluyeron fondos adicionales para el nuevo programa.

Obama es partidario de que, desde ahora, el futuro de las misiones tripuladas esté a cargo de la empresa privada.
por Orlando Lizama

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