Boliviano que perdió brazo reclama acciones penales contra los empresarios


Franns Rilles Melgar, el trabajador boliviano que perdió un brazo en un accidente laboral en la fábrica de pan en la que trabajaba en España, reclamó hoy ante el juez que instruye su caso "acciones penales y civiles" contra los dueños de la empresa por daños y perjuicios, así como por lesiones.


Rilles Melgar, de 33 años, que sufrió la amputación del brazo izquierdo el pasado 28 de mayo, estaba empleado de forma ilegal y trabajaba doce horas al día por un salario de 700 euros al mes (unos 980 dólares).


El trabajador acudió hoy al juzgado de la localidad española de Gandía, en Valencia, donde reside, acompañado de su abogada y del cónsul de Bolivia en la región, Mario Touchard.


En declaraciones a la prensa, aseguró que ratificó ante el magistrado en sus declaraciones iniciales, y reiteró que uno de los dueños de la fábrica de pan le trasladó al hospital y le dejó "fuera" del centro.


Aseguró que recuerda todo lo que sucedió y que "no perdió el conocimiento" en los dos primeros días después del accidente.


Rilles Melgar sostiene que, cuando era trasladado al hospital, el empresario le dijo que "no comentara que había sido un accidente laboral", y que "si preguntaban algo dijera que había sido un accidente".


Del mismo modo, mantiene que los empresarios no se pusieron en contacto con él durante el tiempo que estuvo ingresado.


Respecto a las circunstancias en las que se produjo el accidente, el trabajador manifestó que la máquina "tenía muchos fallos", y negó que los empleados manipularan por su cuenta las maquinas, ya que "siempre se hacía por indicación de los empresarios".


Otras tres personas, también de origen boliviano, trabajaban junto a él en la panificadora de forma ilegal, según Rilles, que espera recibir una indemnización, porque "no sé qué podré hacer con un brazo".


El cónsul de Bolivia en Valencia aseguró que este accidente ha supuesto "un golpe muy fuerte para los bolivianos" y ha tenido una "repercusión mundial".


"Nosotros no vamos contra los empresarios, simplemente es la actitud de una persona", reprochó Touchard en referencia a los jefes de Rilles y al hecho de que "tiraran el brazo y le abandonaran en una esquina".


El cónsul informó de que se encuentra en conversaciones con el Gobierno español para que "se regularice por arraigo a los bolivianos que residen en España desde hace tres años".


Actualmente, 320.000 bolivianos residen en el país, 60.000 de ellos en región de Valencia, según señaló Touchard.

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