Cadena perpetua para Michael Hernández

Un juez estadounidense sentenció hoy a cadena perpetua a Michael Hernández, de 18 años, acusado de haber degollado hace cuatro años en un baño de su colegio a su compañero Jaime Gough, informó una fuente judicial.


Hernández fue sentenciado en un tribunal de Orlando (Florida) a cadena perpetua sin derecho al beneficio de la libertad condicional.


Un jurado había declarado en septiembre pasado a Hernández culpable de asesinato en primer grado por la muerte a puñaladas de su compañero en la escuela Southwood, de Miami, ocurrida el 2 de febrero de 2004, cuando ambos tenían 14 años.


El abogado defensor de Hernández, Richard Rosembaum, argumentó durante el juicio que su defendido se hallaba en un estado de perturbación mental cuando cometió el crimen.


Los fiscales, pese a que reconocieron que el muchacho tenía problemas mentales, respondieron que el cuadro clínico que presentaba Hernández, de origen puertorriqueño, no correspondía con la definición legal de demencia.


Hernández decidió declararse enfermo psíquico y rehusar la propuesta de la Fiscalía de aceptar una condena de 40 años de cárcel para evitar así una eventual sentencia a cadena perpetua si era declarado culpable, como así sucedió.


El adolescente confesó a la policía en una declaración grabada en vídeo que asesinó a Gough en el baño de la escuela de secundaria de Miami.


Hernández apuñaló más de 40 veces y degolló con un cuchillo de sierra a Gough, de padre panameño y madre salvadoreña.

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