Camaro LT de 2010: un bello auto para ‘volver al futuro’

Creo que en una nota que escribí hace algunas semanas sobre el Chevrolet Camaro de 2010 —si la memoria no me falla, el SS— les comenté lo ‘pinchao’* que anduve por esas calles, al estar disfrutando de un modelo que pertenece a una élite que en la jerga automovilística se conoce como la de los ‘autos de culto’. Eso sucede con ese modelo, sin importar que se trate de una de sus tres diferentes versiones. En el caso de esta semana la LT.

Es que simplemente su presencia es imponente y más allá que se trata de un modelo inspirado en su ancestro de hace 40 años —¡si!, así como lo leyó, cuatro décadas—, no es una réplica exacta del auto original, sino que tiene ‘su aire’, pero con un toque futurista logrado por los diseñadores de la casa automotriz para encontrar de alguna manera un ‘regreso al futuro’. Las líneas que definen su espectacular puesta en escena —al igual que hace cuarenta años—, son muy definidas, más marcadas y con ángulos más afilados, configurando esa personalidad que lo hizo merecedor del gusto de los consumidores norteamericanos y de buena parte del mundo, hasta convertirlo en lo que señalé antes: un auto de culto.

La versión LT, posee un motor V6 de 3.6L con apertura variable de válvulas e inyección directa de gasolina, que genera 304 hp @ 6400 rpm y un torque de 273 lb/pie @ 5200 rpm, proporcionando una potencia equiparable a la de motores de ocho cilindros, pero con un consumo de combustible más moderado y eficiente. Cuenta con transmisión automática de seis velocidades, con palancas para operarlo manualmente en la parte posterior del volante.

A bordo de este Camaro usted puede disfrutar de una conducción totalmente deportiva, que se combina con una sensación de manejo libre, divertida y sin límites pero manteniendo el concepto de ser un carro ideal para el manejo del día a día. Con un ligero ‘toquecito’ podrá hacer correr su adrenalina y poner a trabajar ‘la manada’ que esconde, produciendo un sonido poderoso y seguido de una respuesta inmediata en el velocímetro.

Y si le hunde el acelerador a fondo, en apenas 4.7 segundos puede llegar a las 60 mph. Lo mejor del caso es que siempre está presente una enorme sensación de confianza gracias a la buena estabilidad lineal y a que el frontal no flota nunca.

La transmisión automática es HydraMatic de seis velocidades cuenta con controles de cambios electrónicos que pueden hacerse desde el volante. Esta transmisión es una de las más avanzadas en la industria, pues presenta cambios de embrague a embrague y tiene una amplia relación total de 6,04:1, que incluye dos cambios en sobre marcha, lo cual ayuda a alcanzar un equilibrio perfecto entre desempeño y ahorro de combustible.

Este causante de envidias Camaro cuenta con una suspensión Sport Tuning sincronizada con rines de 19 pulgadas de aluminio.

Este coupé deportivo presenta el clásico diseño en “V” en la parrilla delantera, manijas y faldones laterales pintados al color de la carrocería, espejos laterales eléctricos, antiempañantes y sensibles a la luz, lámpara de advertencia de frenado montada en la parte trasera, faros de halógeno y también indicador de obstáculos para el momento de echar reversa.

El interior combina detalles nostálgicos como su volante “deep dish”, de tres brazos, herencia del Camaro 69 con tecnologías de último nivel como sus controles en el volante que regulan el sistema de audio y control de crucero, así como los cambios de velocidades. Cumple con la función de proveer una sujeción adecuada gracias al grosor y su forro de piel.

El panel de instrumentos, ubicado en el tablero del conductor, ofrece indicadores análogos de diseño moderno. Cuenta con velocímetro, tacómetro, indicador de nivel de combustible y temperatura del motor.

Otros de los detalles sobresalientes del nuevo Camaro 2010 son los asientos de cubo eléctricos y calefactables forrados en piel con diseño deportivo de seis posiciones para conductor y de dos posiciones para pasajero.

Cada uno de ellos cuenta con cabeceras ajustables que le brindan al piloto y copiloto la seguridad necesaria para experimenta un viaje placentero y divertido sin correr ningún riesgo, además de la sujeción lateral necesaria para una conducción al límite.

* Orgulloso, hazañoso, no cree en nadie.

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