Comité Judicial envía al pleno del Senado proyecto de reforma migratoria

El proyecto aprobado en su totalidad por 12 votos contra 6, será debatido desde mañana en el cónclave legislativo

Washington, 27 mar.- El Comité Judicial del Senado de EEUU aprobó hoy un plan de reforma migratoria que incluye un programa de trabajadores temporales que permitiría a millones de inmigrantes indocumentados trabajar legalmente en este país.



El proyecto aprobado en su totalidad por 12 votos contra 6 en el Comité, será debatido mañana en el pleno del Senado donde algunos senadores, como el republicano Arlen Specter, que votó a favor, esperan que puedan pulirse algunos aspectos que no gustan del todo a los republicanos.



La aprobación de la medida se produjo tras varios días de grandes movilizaciones de costa a costa, en ciudades con alta población de inmigrantes hispanos, con el objetivo de exigir una reforma migratoria integral.



En general, el proyecto aprobado hoy en el comité, dejó más satisfechos a los demócratas que a los republicanos y supuso satisfacción también para los grupos defensores de los inmigrantes, que lo consideran un paso importante en la dirección correcta.



El proyecto de ley incorpora un plan de trabajadores huéspedes similar al que propuso el presidente George W. Bush en enero de 2004.



Durante una ceremonia esta mañana en Washington, en la que 30 inmigrantes de 20 países obtuvieron la ciudadanía, Bush pidió a los legisladores que dejasen de lado los sentimientos contra los inmigrantes y aprobasen la reforma migratoria.



"Nadie debe jugar con los miedos de la gente o tratar de enfrentar" a unos con otros, porque los inmigrantes no sólo no son una amenaza para la identidad de EEUU, sino que han contribuido a la misma, aseguró Bush.



Nadie debería decir que son "una carga para nuestra economía" porque, al contrario, lo que hacen es contribuir a su desarrollo, prosiguió.



Entre otros elementos, la medida recrudece la vigilancia fronteriza -incluso con equipos militares de alta tecnología-, y autoriza la contratación de hasta 14.000 agentes de la Patrulla Fronteriza para 2011, aparte de los casi 12.000 que conforman en la actualidad esa fuerza policial en la frontera.



Tal como propuso la senadora demócrata Dianne Feinstein, la medida también autoriza la legalización de 1,5 millones de trabajadores agrícolas que podrán solicitar una "tarjeta azul" y eventualmente pedir la residencia permanente en el país.



En algunos estados, como California, los inmigrantes indocumentados constituyen la espina dorsal del sector agrícola.



Una de las enmiendas más controvertidas, la que establece el programa de trabajadores temporales y propuesta por el demócrata Edward Kennedy y el republicano John McCain, quedó aprobada por 11 votos a favor y 6 en contra.



El senador Kennedy explicó que bajo el programa de trabajadores temporales, los inmigrantes indocumentados recibirían una visa por tres años que podrían renovar una sola vez, por un total de seis años de estadía legal.



Esa medida otorgaría un total de 400.000 visas al año para los trabajadores indocumentados y sus familiares inmediatos.



También incluye protecciones laborales y una vía para la legalización y eventual ciudadanía de estos indocumentados en Estados Unidos.



Kennedy declaró que la medida bipartidista forma parte de una estrategia que se apoya en la seguridad nacional, un programa que responde a futuros flujos migratorios y un plan que permite a decenas de miles "ganarse" el derecho a la residencia legal en Estados Unidos.



Los partidarios de la medida insisten en que ésta responde a las necesidades del mercado laboral de EEUU, ya que se calcula que más de 400.000 inmigrantes cruzan ilegalmente al país pero las leyes actuales sólo otorgan 5.000 visas para trabajadores con escasas destrezas laborales.



Previamente, el comité rechazó una enmienda que hubiese obligado a los inmigrantes indocumentados a regresar a sus países de origen para solicitar una visa.



Para convertirse en ley, la medida tiene que ser aprobada en el Senado y posteriormente armonizada con la del republicano James Sensenbrenner, que aprobó la Cámara de Representantes el pasado 16 de diciembre.



El líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, alabó la aprobación de esta reforma porque "necesitamos una reforma migratoria completa que asegure nuestras fronteras, proteja a los estadounidenses y tenga en cuenta a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en este país".



La mayoría de esos indocumentados son de origen hispano, sobre todo de México, país al que se desplazará Bush esta semana para abordar éste y otros asuntos con el presidente mexicano, Vicente Fox, en una reunión tripartita en la que también participará el primer ministro canadiense, Stephen Harper.



María Peña
EFE

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