Comunión: acto comunitario


¿El título parece un pleonasmo, verdad? Sin embargo no lo es. Al respecto precisamente el diccionario de uso del español define a este como: “puede añadir gracia o expresividad a la frase, otras veces constituye verdadera redundancia, y, en ocasiones, aunque podría tacharse de tal, es una manera de dar una terminación a la frase que, de otro modo, quedaría como incompleta”.

Precisamente, por este último concepto, concluyo que en el aserto no se presenta pleonasmo, para poder continuar de esta forma con tranquilidad gramatical con el tema.

Con lo anterior dejo tranquilo en su tumba al suegro de mi amigo, el médico Álvaro Robledo, el inolvidable Roberto Cadavid Misas, quien era conocido con el seudónimo de ARGOS, y quien fue miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y autor de libros como : “Refranes y dichos” (1996) y “Uso de los signos de puntuación (1982)”.

Volviendo ahora al tema de la comunión, en las iglesias ella es un acto comunitario, pues generalmente se hace en grupo ante la presencia de una comunidad, aunque a su vez es bien individual puesto que establece un contacto directo con nuestro creador.

A nivel de ideas se dice que uno “comulga” con las de otro u otros, lo cual indica que se hace una decisión que extiende el campo de influencia del grupo.

Todo lo anterior dirige la mirada al caso del individuo y de la comunidad, con lo cual asocio la importancia del dicho que expresa: “el bienestar común debe tener la prioridad”, en cuanto a los derechos del individuo se refiere ya que así, y de esta forma, será posible ayudar a construir un mundo más desinteresado y ajeno en lo posible al egoísmo, en la medida de nuestras propias habilidades.

Ricardo Tribin Acosta
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