Continúa la ‘guachafita’

El Congreso ‘despacha y se da el vuelto’

El Congreso colombiano se entregó unas facultades que le permitirán someter a procesos disciplinarios a los legisladores, contra la competencia constitucional de la Procuraduría General, advirtió este órgano estatal de control.


La función fue agregada en último momento al Estatuto Ético del Congresista, iniciativa sometida a conciliación por el Senado y la Cámara de Representantes, que la dejaron lista para que entre en vigor con la firma del presidente Álvaro Uribe.


Una vez en vigencia, la Procuraduría deberá trasladar a las comisiones éticas de ambas corporaciones los 95 procesos disciplinarios que sigue contra igual número de parlamentarios, entre ellos una veintena de implicados en el escándalo de la “parapolítica”.


El procurador general, Edgardo Maya, denunció en Bogotá que por esa vía el referido estatuto puede permitir “un tratamiento especial desde el punto disciplinario para los senadores y representantes”. Como quien dice que ellos “despachan y se dan el vuelto”.


Maya lo explicó en el hecho de que “ellos no podrían ser destituidos e inhabilitados para el ejercicio de funciones públicas, sino que sus faltas gravísimas serían sancionadas máximo con una multa y, en caso de otras infracciones graves, la sanción sería la amonestación privada”.


Como ejemplo, el procurador general presentó el caso del legislador que incurra en una infracción disciplinaria contra el patrimonio público y que, en virtud del actual Código Disciplinario Único (para todo los funcionarios públicos), “acarrea la sanción de destitución e inhabilidad para el ejercicio de funciones públicas por veinte años”.


Pero las comisiones parlamentarias de ética podrán castigarlo “con una sanción de amonestación y, si es del caso, multa”, resaltó Maya.


El alto cargo dijo que la propuesta original de la normativa, aprobada por la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, “establecía con claridad que las actuaciones de las Comisiones de Ética y Estatuto del Congresista aplicarían el proceso consagrado en la ley cuando se trasgredieran los preceptos éticos, sin perjuicio de las competencia de la Procuraduría General de la Nación para conocer de faltas disciplinarias atribuidas” a los congresistas.


El pasado jueves, en la cuarta y última votación reglamentaria del proyecto, la Cámara de Representantes les entregó a los comités éticos del Legislativo la facultad para seguir procesos por faltas disciplinarias, además de las a la ética.


En la conciliación de los textos, el Senado acogió el añadido de esa corporación.

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