Contraloría desmiente al gobierno en torno a la situación fiscal del país

Antonio Hernández dice que las cifras a disposición de su despacho con las verdaderas y provienen de análisis técnicos

La Contraloría colombiana certificó hoy un déficit fiscal en el sector público consolidado para el 2005 equivalente a 1,89 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que contrasta con el anuncio gubernamental de “equilibrio fiscal”.



El jefe del organismo, Antonio Hernández, en su informe al Legislativo y al Gobierno, recordó que es a la Contraloría a la que le compete certificar la situación fiscal del país apoyada en un informe de “carácter eminentemente técnico” basado en “los estándares internacionales en esta materia”, en especial los que fija el Fondo Monetario Internacional (FMI).



Colombia se encuentra desde diciembre de 1999 bajo las condiciones de los acuerdos de contingencia (“stand by”) con el FMI, el último de los cuales finaliza en diciembre próximo.



Para la Contraloría, si bien el Gobierno en su informe del 2005 registra un equilibrio fiscal, en sus cuentas “está subestimando los intereses de la deuda interna” en un punto del PIB, lo que explica la diferencia de algo más de la mitad del déficit certificado por la Contraloría.



Las otras diferencias entre el informe del Ejecutivo y el de la Contraloría hacen referencia a la forma en que el Gobierno mide el balance fiscal de los departamentos y municipios y a un excedente por “discrepancia estadística”, del que afirma “requiere de una presentación más transparente” con el fin de “identificar a qué entidades públicas corresponden estos recursos”.



En su análisis, Hernández señala que entre el 2002 y el 2005 se produjo una reducción del déficit fiscal del sector público consolidado de un 4,17 a un 1,89 por ciento del PIB, atribuido al “buen comportamiento” del sector público descentralizado”, pues el déficit del gobierno central “permaneció alrededor de un 6 por ciento del PIB”.



Según la fuente, los resultados fiscales “se enmarcan en un contexto de condiciones macroeconómicas y financieras externas que favorecieron la recuperación de la economía colombiana”, pero lamentó que, a pesar de este entorno favorable, “no se capitalizó la oportunidad de avanzar hacia el ajuste de las finanzas públicas”.



Los mayores precios del petróleo; las reformas impositivas y la reactivación económica; la apreciación del peso y la reducción del servicio de la deuda externa; el bajo costo de financiación interna del Gobierno; la reactivación económica mundial y los mayores niveles de inversión “no han sido aprovechadas para resolver el desequilibrio de las finanzas del Gobierno”, agregó.

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