Corre la sangre en el partido rojo…

La desgracia de Cartagena poco importa y la fiscalía cierra los ojos ante un padre depredador

Bronca en el liberalismo...



El ‘arroz con mango’ del partido Liberal colombiano pica... y se extiende. El nuevo capítulo de problemas surgió a raíz de la sanción que el Tribunal Disciplinario del Liberalismo le impuso a 9 senadores por votar afirmativamente la reelección presidencial inmediata. En otras palabras, por ‘caminarle’ a Uribe.



Los sancionados son Víctor Renán Barco, Manuel Díaz Jimeno, Flor Gnecco, Aurelio Iragorri Hormaza, María Isabel Mejía Marulanda, Dilian Francisca Toro, José Renán Trujillo, Luis Guillermo Vélez y Piedad Zucardi, quienes apoyaron la reelección inmediata siguiendo la línea trazada por el ‘uribismo’ en el Congreso.



Al conocerse los detalles de la sanción, el expresidente Ernesto Samper rechazó inmediatamente la medida y más adelante, como para no quedarse atrás, lo hizo su colega Julio César Turbay, quien retrucó que el fallo del tribunal rojo “no es de estirpe liberal, sino una muestra de agresivo fundamentalismo político”.



Turbay fue más allá señalando que menos mal que le determinación del Tribunal Disciplinario -al cual calificó de órgano medio-, será revisada por la Dirección Nacional Liberal, para que ésta tenga la oportunidad de demostrar “si es una Dirección Política y no un Comité de dispersión de liberales”. O la espada o la pared.



En torno a este caso, uno de los ‘delfines’ del Liberalismo y expresidente de la Dirección Nacional de ese partido, Rodrigo Rivera Salazar, dijo que desde chiquito su padre le había enseñado que los fallos judiciales no se discuten, sino que “se acatan”, por lo que no entendía lo del revuelo.



Bienvenido al ruedo...



Por cierto, Rivera es uno de los que se han mostrado más entusiasmados por el regreso al coso político del expresidente César Gaviria, especialmente por la tónica de consenso que ha mostrado en sus primeras declaraciones públicas, así como la suerte de distancia que ha tomado de los que considera errores del gobierno Uribe Vélez, pero sin dejar de reconocer sus aciertos. Aunque sin realizar ningún balance.



Gaviria ha asomado la posibilidad de asumir la jefatura del tambaleante partido Liberal y eso tiene saltando en un solo pie a muchos de sus copartidarios, que ven en el exmandatario al personaje con suficiente arrastre para fortalecer al partido que hace diez años -apenas- era la primera fuerza política nacional, y hoy anda a la deriva, y atraer nuevamente a las toldas rojas a muchas de las ‘ovejas’ que se encuentran ‘descarriadas” por esos vericuetos políticos.



Ese eventual movimiento del exsecretario general de la OEA le cerraría el paso al dos veces excandidato presidencial, Horacio Serpa, quien venía coqueteando con la idea de acceder a la jefatura única del liberalismo. De acuerdo a lo que ha trascendido, los liberales estarían mayoritariamente inclinados por Gaviria, quien por cierto no descarta la posibilidad de generar alianzas con sectores de izquierda para coyunturas políticas específicas.



Gaviria, por lo demás, ha dicho en un par de ocasiones que no estaría interesado en buscar una reelección (Ummhh... permítame dudarlo doctorcito) en caso de que el proyecto respectivo sea finalmente aprobado, pero de todos es sabido que en política no existen ni los no, ni los si absolutos y permanentes. Total, a quienes han disfrutado las mieles del poder o quedan ‘empatados’ o les sigue gustando. Botones de muestra sobran.



Les puso conejo...



¿Qué tal la del populista alcalde de Bogotá, Luis Garzón, con los vendedores ambulantes? Sencilla y llanamente el hombre les puso conejo. Así de simple.



Durante la campaña que lo llevó al Palacio Liévano, Garzón cabalgó sobre los hombros de esos miles de resolvedores, agitando promesas de respetarles su derecho a ganarse la vida en un país en el que el desempleo no cede a pesar de los muchos anuncios oficiales al respecto. ¿Y qué pasó ahora? Pues que Lucho no aguantó más la presión de la Cámara de Comercio de Bogotá, y otros grupos poderosos, y comenzó a barrer las calles de la capital para desalojar a los vendedores de cuanto Dios creó, en aras de recuperar el espacio público perdido. ¡Cómo cambian las cosas... las vueltas que da la vida!



Buena parte de la ciudadanía le aplaudió la medida, pero los que viven de esa economía informal le hicieron la señal de la cruz con la mano izquierda. La mano de Lucho, precisamente.



Insensibilidad real...



Bueno, vamos a dejar a un lado tanta política y echémosle un vistazo a lo sucedido en Cartagena durante el Reinado Nacional de la Belleza, pero no para referirnos al triunfo de la barranquillera y vecina de Miami, Adriana Tarud Durán, hasta quien hago llegar mis felicitaciones, sino para tocar el lado insensible de los organizadores de ese evento -léase Raimundo Angulo y su combo-, a quienes poco les importó el drama de las inundaciones y la tragedia vivida por los pobres del ‘corralito de piedra’ a consecuencia del crudo invierno, para seguir adelante con la fiesta grande. El show pasado por agua y dolor siguió, demostrando una total indiferencia por las angustias de una ciudad que ha sido en extremo tolerante con la organización de ese evento de la belleza colombiana.



¡Bochornoso!



Un verdadero bochorno para la fiscalía colombiana supone el caso publicado en la revista Semana acerca de la periodista que denunció a su marido por abusar de su hija de apenas tres años, luego que la menor le confesó que unas manchitas de sangre en la sábana de su cama eran producto de los juegos de su papi con la ‘chichí’. ¡Desgraciado!



El caso corresponde a una familia de estrato 6 y de acuerdo a lo revelado en la mencionada publicación, la madre fue a todas las instancias, luego de enfrentar al depredador padre, sin lograr que se presentaran cargos en su contra, ya que según el fiscal a cargo “algunas veces los niños inventan esas historias para llamar la atención”.



Lo cumbre de la historia es que el departamento de medicina legal examinó a la niña y determinó que si se había cometido una ofensa en su contra, pero con todo y eso, la fiscalía del distrito encargada ha dejado el caso así y actualmente el padre no tiene ninguna restricción para acercarse a la niña y su hermanito menor, a quien supuestamente también hacía participar en los truculentos momentos. ¡Qué desgracia!



La tapa del frasco la puso la familia del desnaturalizado padre, al ofrecerle a la atribulada madre una buena cantidad de dinero para que no siguiera “con ese asunto” y el mismo ofensor al decirle que a lo mejor eso había sido alguien que había entrado a la casa y que la niña lo confundió con él, pero que afortunadamente la nenita estaba bien pequeña, porque así cuando creciera se le podría olvidar ese mal momento. ¡Y el desvergonzado anda libre!





Pedro Juan De La Fuente
delafuente@elcolombiano.net

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