Detalles básicos sobre la diabetes durante la gestación

Aunque los síntomas 'se escondan'

Según estadísticas de la Asociación Americana de la Diabetes, cerca del 4 por ciento de las embarazadas en los Estados Unidos padecen diabetes durante el período de gestación. Se trata de un tipo de diabetes que comienza en el embarazo (usualmente entre las 24 y 28 semanas), cuando el organismo no puede crear ni consumir toda la insulina necesaria para el proceso de gestación. Y cuando no hay insulina suficiente, la glucosa (azúcar en sangre) no puede salir del torrente sanguíneo para transformarse en energía, provocando una situación peligrosa para la madre y el bebito.



La mayoría de las mujeres que padecen diabetes durante la gestación no presentan síntomas indicativos de la presencia del trastorno, aunque posiblemente experimenten un gran apetito, sed o fatiga. Si eres mayor de 30 años, obesa, y cuentas con historia familiar o personal de diabetes, o diste a luz anteriormente un bebito de más de 9 libras, o que, lamentablemente no sobrevivió; corres más riesgo de este padecimiento. Por esa razón, es muy probable que te sometan a una prueba de detección entre las semanas 24 y 28, cuando ese tipo de diabetes puede surgir en el organismo.



Si padeces de diabetes durante el embarazo, esto es lo que ocurre en tu organismo: los niveles de glucosa siguen aumentando, a causa de una producción inadecuada de insulina. Por tanto, la glucosa adicional puede pasar de la placenta al feto, provocando por consiguiente el aumento de los niveles de azúcar en el mismo. Y al recibir más energía de la necesaria durante esta etapa de la gestación, el bebito la almacena en forma de grasa, produciendo a su vez la macrosomia o el crecimiento de un bebito mayor de lo normal, en algunos casos tan grandes, que el parto vaginal se imposibilita.



También puede presentar ictericia, bajos niveles de glucosa, y confrontar riesgos de problemas respiratorios.



El tratamiento de la diabetes durante la gestación debe comenzar inmediatamente, y puede consistir en una dieta especial, ejercicios, inyecciones de insulina, y/o análisis de sangre con regularidad. Tu médico creará un plan seguro y saludable, tanto para ti, como para el bebito que está por nacer.



Con frecuencia, este tipo de diabetes desaparece después del parto, pero quienes la padecen corren mayores riesgos de padecer de diabetes en el próximo embarazo, o en una etapa posterior de sus vidas. Las mejores formas de evitar la aparición futura de diabetes son: bajar de peso, consumir una dieta saludable, y hacer ejercicios con asiduidad.



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