Dos colombianas entre los estudiantes de España que reciben premio de Panasonic

Kioto, Japon .- Esta semana seis alumnos españoles y latinoamericanos de un instituto de Madrid, ganadores del concurso “Jóvenes Reporteros” convocado por la empresa Panasonic, han descubierto Japón, pero también gajes del oficio, como las largas horas de vuelo, el desfase horario y las comidas “raras”.


Los alumnos del Instituto Carlos María Rodríguez de Valcárcel visitaron hoy Kioto en la última etapa de su viaje al país del sol naciente.


“Fue tan largo el viaje que casi bajo sentada del avión” dijo a Efe Arantxa, la encargada de ponerle la música al vídeo ganador, un reportaje sobre la fotógrafa Isabel Muñoz, centrado en sus fotos sobre la prostitución infantil en Camboya.


El vídeo, de cuatro minutos de duración y de una factura casi profesional, es el trabajo de once estudiantes de dieciséis años de edad entre los que se encuentran dos chicas colombianas que hacen de entrevistadoras, Jenifer y Claudia, esta última, anotan sus compañeras, “porque le encanta chupar cámara”.


La elección del tema surgió tras haber visto en un diario madrileño un reportaje sobre una exposición retrospectiva de Isabel Muñoz, veterana fotógrafa dedicada a temas de derechos humanos, pobreza y opresión, casi siempre en países del tercer mundo.


“En casa lo comentamos y mi familia me animó y me decía que era un tema muy importante”, afirmó Jenifer, mientras Arantxa aseguraba que su abuela, al saber que su nieta trabajaba en un vídeo sobre el espinoso tema de proxenetas en un país del sudeste asiático, se limito a comentar: “Hazlo bien”.


Ana, ecuatoriana y que tiene una cámara propia, se encargó de grabar la entrevista con un aparato digital similar al entregado por Panasonic a 35 institutos en Andalucía, Cataluña y Madrid, en una de las participaciones mas grandes en el concurso mundial iniciado en 1988 en Estados Unidos.


Aparte de concederles la entrevista, la fotógrafa les cedió abundante material sobre niñas camboyanas prostituidas, proxenetas y autoridades implicadas, obligándolos a aplicar un riguroso criterio de selección.


Arantxa puso la canción para los créditos y su intervención fue una de las partes mas difíciles de rodar, pues “me cortaba mirando a mis compañeros”, dice la joven cantante, que cuando se aburre junta las palmas y entona por soleares.


“Supe que nuestro vídeo iba a ganar cuando vi las otras obras en internet”, afirma muy seguro Alex, quien participo eligiendo las localizaciones del rodaje y de mayor quiere ser bombero, “pues me encanta salvar vidas”.


La prueba de fuego del viaje se produjo cuando los seis estudiantes presentaron el vídeo en un colegio de Nagano, al norte de Tokio, donde al final de los créditos se produjo un silencio sepulcral que los hizo sufrir hasta que les explicaron que callarse es la norma japonesa de buena educación.


Después de que los colegiales japoneses rompieran en aplausos, los colegas venidos de España les enseñaron el juego del pañuelo y los hicieron reír durante media hora, dice la maestra y coordinadora del proyecto, Carmen Fernández Ruiz.


Además de Nagano, el grupo visitó Tokio, donde vieron el centro de negocios de Roppongi Hills y el templo de Asakusa.


Después se dirigieron a Kioto, donde admiraron la antigua capital del país desde el impresionante balcón de madera del templo de Kyomizudera.


Al ser preguntados sobre que temas incluirían si les tocara hacer un reportaje sobre Japón después de esta visita, los estudiantes mencionan la abundancia de verde en las ciudades, la elegancia de las mujeres frente a la austeridad de los hombres (“todos de traje azul”), el respeto y la omnipresente timidez.


La comida del ultimo día fue en el restaurante español “Antonio” de Kioto, ya que todos sin excepción son reacios a comer platos japoneses por considerarlos “extraños”.


Los encargados de Panasonic, que tenían reservado un elegante restaurante japonés para la cena de despedida buscaron uno familiar donde los estudiantes pudieron pedir abundante carne y pasta.

Gonzalo Robredo

Acerca del Autor