El ex obispo y presidente de Paraguay Fernando Lugo admite que es papá

El presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, quien el año pasado terminó en las urnas con 61 años de dominio del Partido Colorado, ha demostrado que no es una persona que se apresure en tomar decisiones.


Hoy reconoció que es padre de un niño de casi dos años, tras meditar durante la Semana Santa su respuesta a una demanda de filiación en su contra.


El denominado "obispo de los pobres" de Paraguay por su misión pastoral durante más de una década al frente de la diócesis de San Pedro, una de las regiones más deprimidas del país, juró como presidente el 15 de agosto pasado calzando unas sandalias y la promesa de un gobierno a favor de los desfavorecidos.


Pero en vísperas del primer aniversario de su victoria electoral en la presidenciales del 20 de abril de 2008, Lugo, de 58 años, reconoció una relación íntima con Viviana Carrillo, de 26, y asumió "todas las responsabilidades que pudieran derivar de tal hecho, reconociendo la paternidad del niño".


Fernando Armindo Lugo Méndez, tras cuatro días de meditación y reuniones con sus asesores más próximos, confirmó que es el padre de Guillermo Armindo, que en mayo próximo cumplirá 2 años, y que por lo tanto tuvo una relación sentimental antes de renunciar públicamente al estado clerical en diciembre de 2006.


Aunque el Vaticano primero lo suspendió "a divinis" por dedicarse a la política, dos semanas antes de asumir la Presidencia, el 15 de agosto pasado, le concedió su reducción al estado laical, una condición que hoy el presidente paraguayo recordó en su pronunciamiento al país.


Durante los últimos días diversos asesores del presidente intentaron desestimar la demanda de filiación contra Lugo como una campaña de supuestos "enemigos políticos" que se oponen al "cambio" en Paraguay y recordaron que durante la campaña electoral dirigentes del Partido Colorado acusaron al ex obispo de tener varios hijos, sin presentar pruebas.


La demora en la respuesta del mandatario permitió que las especulaciones sobre su presunta y ahora confirmada paternidad acaparasen espacio en los medios paraguayos los últimos días, aunque la "prudencia" en la toma de decisiones parece una de sus características de Lugo desde que llegó al poder.


En este sentido, la complicada semana para el ex obispo comenzó el martes de la semana santa cuando presentó su renuncia el jefe del Gabinete, Miguel López Perito, que fue el jefe de su campaña electoral y uno de sus más cercanos colaboradores.


El jefe del Estado no aceptó la salida de su colaborador, quien volvió al puesto, aunque en principio parecía que Lugo se había decantado por el ministro de Agricultura, Vera Bejarano, en el contencioso que mantenía con el jefe de Gabinete.


López Perito había anunciado hace dos semanas que Lugo iba a firmar un decreto de ayuda de unos ocho millones de dólares de ayuda a campesinos afectados por la sequía.


Los fondos los iban a manejar organizaciones no gubernamentales, pero finalmente los distribuirá el Ministerio de Agricultura como pretendía Vera Bejarano.


Ya antes de asumir al poder Lugo había sorprendió por el tiempo que se tomaba para reflexionar antes de asumir una decisión como en el caso de la designación del canciller Alejandro Hamed, de origen sirio, el último en ser confirmado en el Gabinete, en medio de críticas de la oposición y la prensa local por su presunta vinculación con grupos radicales árabes.

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