El fútbol regresa a sus orígenes chinos

En un cambio de postura, la FIFA reconoce sus raíces asiáticas

Pregunta trivial: ¿cuál es la cuna del fútbol? ¿Dónde está el origen del mayor fenómeno de masas de la historia? Posiblemente nuestra mente se vaya por los verdes campos de Inglaterra. Craso error. Bienvenidos a la Historia. El origen del fútbol está en China, y más concretamente en el juego chino del 'tsu-chu '. Este fin de semana, el fútbol regresa a su más primitiva forma en Zibo (China).



Se lo prometemos. No es algo que nos hayamos sacado de la chistera. Joseph Blatter, presidente de la FIFA, reconoció el pasado mes de julio que el fútbol tiene sus orígenes en este antiguo y complejo deporte chino. 2.300 años después, el deporte rey vuelve a sus orígenes, y en la ciudad china de Zibo, en la provincia oriental de Shandong, este fin de semana, se van a rememorar los primeros partidos de la historia del balompié.



A lo largo de los siglos ha habido decenas de juegos en los que con ayuda de los pies había que encajar algo en un sitio determinado. Es decir, una difusa fotografía del fútbol actual. Pero la primera semilla, esa oficialidad que supone el prestigio y la supremacía universal, se la lleva el 'tsu-chu' chino.



Después de un riguroso análisis y debates académicos, 36 expertos en la historia deportiva, arqueología y cultura de China, determinaron que el fútbol nació en Linzi (en la ciudad de Zibo), antigua capital del reino Qi entre el periodo de la Primavera y el Otoño (770 a.C.-476 a.C) y el de los Estados Combatientes (475 a.C.-221 a.C.). Se trataba de un juego en el que dos equipos de diez jugadores intentaban pasar la pelota por el agujero de una red elevada, sin que pudiera tocar el suelo ni usarse las manos. La popularidad del juego traspasó las fronteras del 'Imperio del Sol naciente', y llegó a Japón hace 1.400 años de la mano de estudiantes y emisarios. Practicado durante la época de los emperadores Engi y Tenrei, se le llamaba 'kemari'. Se realizaba en un círculo donde los participantes trataban de evitar que una bola cayera al suelo. No tenía el carácter competitivo del ''tsu-chu' ya que era puro entretenimiento.



Los suramericanos también crearon su propio juego, que, en nuestra época, ha llegado a rozar la perfección con la 'samba' de alguna de las selecciones brasileñas. Los aztecas, en campos cercanos a los centros ceremoniales, se intentaba que la pelota estuviera en movimiento, valiéndose únicamente del codo, las rodillas, los glúteos, las caderas, la cabeza y los hombres. Ganaba el que consiguiera pasar la pelota por un anillo. Por lo que hace a Europa, en Grecia, cuna de la reflexión y la filosofía, tenían desde el s. III a.C. el 'episkuros', donde, de la mano de su sabiduría, inventaron una pelota rellena de aire. En el siglo XI, en Francia se practicaba el 'soule' (en la imagen), que llegó a Gran Bretaña donde se fue perfeccionando hasta lo que hoy conocemos como rugby. Italia disfrutaba en el siglo XIV con su 'giuoco del calcio', enfrentamientos entre barrios cuyo objetivo era traspasar una línea defendida por los oponentes.



Ahora bien, al fútbol tal y como lo conocemos hoy, ese maremágnum de miles de millones de euros, de contratos multimillonarios, marketing, 'galácticos', ... se le dio forma el 8 de diciembre de 1863. Once clubes y colegios londinenses, que buscaban el instaurar un reglamento que sirviera como base a sus partidos, se reunieron el 26 de octubre de 1863 en la 'Freemason's Tavern', de Great Queen street en Londres, con el objetivo de firmar una normativa común. tras varias reuniones finalmente el 8 de diciembre fue el día en el que el fútbol se separó del rugby. Ocho años después de su fundación, en 1871, la Asociación Inglesa de Fútbol contaba con 50 clubes. Ese año se celebró la primera competición organizada del mundo, la Copa Inglesa. En 1888 se creó la liga de fútbol en Gran Bretaña, modelo a seguir por el resto de países.



En España, como siempre, habría que esperar. Se supone que la primera vez que se jugó al fútbol fue en las minas de Riotinto en Huelva. Claro está, al 'estilo barrio', es decir, con dos piedras como postes, un balón más bien penoso y en un descampado. El 'Huelva Recreation Club' (vamos, el Recre de toda la vida) se fundó en 1889, compuesto por jugadores extranjeros. El segundo equipo que se creó fue el Palamós, y el tercero el Águilas. Después, en 1898 llegaría el Athletic de Bilbao, paradojas de la vida, plagado de foráneos (ingleses para ser más exactos). La primera competición oficial fue la Copa del Rey Alfonso XIII, en 1902, que el Vizacya le ganó al Barcelona.



Así que esa Europa desmelenada por un balón, ese irracionalismo del hombre cosmopolita se lo debemos al país del budismo Zen , del ying y el yang. Claro, que si el fútbol nació en China, ahora se puede entender la devoción por Beckham. Los creadores han elegido 'Dios', y ellos que fueron los primeros serán los que más saben... ¿no? De ahí, entonces, la importancia por conquistar el mercado asiático, ese fiebre 'por lo amarillo' que ha inundado los clubes.



Nosotros pensando que lo que movía a los clubes en esa peregrinación era un puro interés comercial, y resulta que lo único que pretendían era volver a las raíces, recuperar la pureza de un juego milenario. En todo caso, siempre estaremos eternamente agradecidos a China. ¿Quién lo iba a decir?





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