El presidente Uribe camino a la reelección, sin debatir su gestión

A menos que suceda algo extraordinario, Colombia está a las puertas de cuatro años más de un jefe de estado poco inclinado a dar explicaciones

Los colombianos elegirán el próximo 28 de mayo al nuevo presidente para el mandato 2006-2010 de un abanico de seis candidatos, entre ellos el presidente Alvaro Uribe, quien aspira a la reelección, es favorito en las encuestas y se negó a debatir con sus adversarios, en medio de algunos escándalos.



La campaña electoral tuvo como novedad que por primera vez en un siglo se presenta la posibilidad de reelegir al gobernante para el mandato inmediatamente siguiente, pero la casi segura reelección de Uribe y la ausencia de debate la hizo menos atractiva.

Un total de 26.731.000 colombianos pueden votar en estos comicios, aunque no se espera que cambie la tendencia histórica de abstención electoral, que supera el 50 por ciento.



La posibilidad de reelección, aprobada en el 2004 mediante una difícil reforma constitucional, favoreció la continuidad de la política de Uribe, un mandatario que termina sus cuatro años -sus cuatro primeros años, si es reelegido-, con un porcentaje en los últimos sondeos que oscila entre el 55 y el 60 por ciento.



Por ello y porque Uribe se negó a asistir a los debates públicos con los otros candidatos, los demás aspirantes redujeron sus propias actividades desilusionados por la falta de animación de la campaña y en algunos casos denunciaron falta de garantías.



Alvaro Uribe ganó las elecciones de hace cuatro años con su propuesta de “mano firme, corazón grande” a nombre del movimiento “Primero Colombia” y la promesa de “trabajar, trabajar y trabajar”.



El más probable ganador o el “presidente-candidato” como ha sido llamado por la prensa en la campaña, no ha hecho propuestas nuevas y ofrece mantener como ejes “la seguridad democrática, la transparencia y la reactivación económica y social”.



A los comicios se presenta por tercera vez como candidato el ex ministro liberal Horacio Serpa, derrotado por Uribe en el 2002, y en 1998 por el conservador Andrés Pastrana.



Serpa, que hace pocas semanas figuraba de segundo en las encuestas, cedió terreno a favor del jurista Carlos Gaviria, candidato por la coalición de izquierda Polo Democrático Alternativo.



Para quedar elegido en primera vuelta, el candidato ganador debe obtener más del 50 por ciento de los sufragios o tendrá que hacerse una segunda votación el 18 de junio para escoger entre los dos con mayor votación.



Si hay una segunda votación, los encuestados dan la posibilidad de que la elección sea entre Uribe y Gaviria y no entre el actual presidente y el ex ministro Serpa.



La campaña electoral se empañó a solo un mes del día de votaciones con el asesinato de Liliana Gaviria, hermana del ex presidente César Gaviria (1990-94), jefe del Partido Liberal y uno de los más caracterizados opositores de Uribe, en particular del proceso de paz con los paramilitares.



Con todo, en una vertiginosa investigación, la Policía estableció que el crimen fue cometido por una facción de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para desestabilizar la campaña.



Irónicamente, las FARC aseguraron a comienzos de este mes que no pensaban alterar la campaña electoral, si bien aconsejaban no votar por Uribe.



El mandatario anunció hace pocos meses que “ésta no es la campaña de las amarguras” ni “del agravio personal”, ni tampoco “la campaña de las rabietas”, sino “la campaña de la alegría”.



Pero el propio jefe del Estado se enfrentó disgustado contra varios estudiantes que lo abuchearon en las dos universidades más exclusivas de Bogotá y fustigó a los opositores al acusarlos de “comunistas disfrazados”.



A la falta de debate durante la campaña, se sumaron quejas de los candidatos sobre falta de garantías.



Mientras tanto, el liberal Serpa manifestó que “se han presentado asesinatos, secuestros y desapariciones, vinculados directamente con la campaña electoral, que han enrarecido el ambiente político del país”.



Para terminar, el jurista Carlos Gaviria, candidato de la izquierda y profesor de Uribe en la universidad, anunció que analizaba no ir a más debates electorales ante la persistencia del presidente en confrontar sus tesis en esos escenarios.



Con EFE



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