El Senado aprieta el acelerador para acabar con el debate sobre eficacia energética

El Senado Federal aprobó hoy un importante compromiso sobre la eficacia energética, al tiempo que derrotó una “píldora venenosa” en forma de enmienda por parte del Senador Carl Levin (D-IL). Además derrotó una propuesta para finalizar el debate sobre el proyecto parlamentario del Senador Harry Reid (D-NV), por un margen de 61 a 32. Por desgracia, una minoría de los senadores usó trucos de procedimiento parlamentario para evitar que se llevaran a cabo votaciones justas de brazos arriba o abajo sobre una propuesta de Estándares de Electricidad Renovable y el paquete de incentivos fiscales sobre política energética redactado por la Comisión de Finanzas.


Declaración de Carl Pope, Director Ejecutivo del Sierra Club


“Por primera vez en tres décadas, el Senado les ha dicho a los constructores de carros: basta de retrasos, basta de devoradores de combustible, basta de contaminación y basta de fracasos. Ahora le toca a la Cámara de Representantes reforzar este compromiso sobre política energética para asegurarnos de que cumpla para que el resultado final sea significativo.


“Los estándares de eficacia energética apenas han mejorado en las últimas dos décadas y este compromiso, cuidadosamente equilibrado, nos hará avanzar por primera vez desde que este tipo de legislación fue aprobado por el desaparecido Presidente Gerald Ford de Michigan, el estado automotriz. Un incremento significativo de los estándares de emisiones de vehículos es esencial para atacar algunos de los problemas más acuciantes de nuestro país: el calentamiento global, la adicción petrolera y las dolorosas cuentas que las familias de este país tienen que pagar cada día en las gasolineras.


Para 2020, este proyecto de ley nos va a ahorrar 1.2 millones de barriles de petróleo al día, y va a ahorrar a los consumidores $25,000 millones cada año, además de crear 170,000 empleos anuales.


“Si los fabricantes de carros fueran sólo la mitad de hábiles en la eficacia energética de lo que son en combatir las leyes de seguridad medioambiental, se beneficiarían de ganancias récord. Durante décadas, han usado las mismas tácticas asustadizas para oponerse a cualquier mejora en materia de seguridad y eficacia. El país y el Senado han desechado este cinismo y ahora a la industria automotriz se le exigirá fabricar el tipo de vehículo que favorece a los consumidores, al medio ambiente y eventualmente a la industria automotriz.


“Este proyecto de ley logra avances modestos en la economía energética, la eficacia energética, los biocombustibles y otros temas. Sin embargo, una minoría de senadores impidió que la Cámara Alta realizara votaciones justas, brazo arriba, brazo abajo —ni ninguna votación en algunos casos— sobre otros aspectos esenciales de esta iniciativa energética. El país nos exige soluciones para atacar el calentamiento global, la adicción petrolera y los costos energéticos a los consumidores. Una mayoría bipartidista del Senado estaba dispuesta a ofrecer esas soluciones, y es desmoralizador que una minoría de senadores pudiera bloquear este intento.


“Este proyecto de ley de por sí no es una respuesta adecuada a los retos que enfrentamos en lo que se refiere al calentamiento global y la eficacia energética. Es extremadamente decepcionante que este proyecto no vaya a incluir el Estándar de Electricidad Renovable — una cláusula que cuenta con el apoyo de una supermayoría en el Senado, y que 23 estados ya han adoptado — ni un paquete de importantes medidas fiscales innovadoras que son esenciales para echar a andar una economía de energía limpia. En cualquier caso, es fundamentalmente importante que avancemos para encarar estos retos y que el Senado decida votar, brazo arriba o brazo abajo, como un importante paso adelante.


“La Cámara de Representantes debe actuar para reforzar la decisión del Senado cuando tome su decisión sobre esta legislación energética en las siguientes semanas”.

Washington, DC

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