El Senado respalda autorización de programa Craig-Wyden

El proyecto de fondos suplementarios al que fue adjuntado todavía se debate

Con una votación de 75 a 22, el Senado respaldó hoy el proyecto de ley sobre las escuelas rurales y la autodeterminación de las comunidades que ayer presentaron el senador Larry Craig de Idaho más otros 11 senadores.


El proyecto, conocido por los apellidos de sus autores, Larry Craig y Ron Wyden, busca la continuación del financiamiento para a las poblaciones rurales que dependen de las ventas de maderera extraída de bosques federales.


Antes de la votación, Craig se dirigió a sus colegas para expresar que la ley original fue un salva vidas para las comunidades que dependen de las ventas de madera.


“Mejora las vidas de poblaciones en 700 condados; impacta 4,400 distritos escolares, y beneficia a 8 millones de niños y además garantiza el mantenimiento de 15,000 millas de carreteras”, dijo. “Dejar morir la ley no es una opción”, añadió.


Expresó que “el acuerdo incorpora muchos de los principios que he enfatizado, como una fórmula más equitativa y una reducción gradual del programa”. “Lo mejor para nuestras comunidades locales”, dijo “es una economía sostenible”.


El legislador dijo no poder sentirse más satisfecho con el resultado de la votación. Y considerando que es parte de un proyecto de ley de fondos suplementarios que el presidente George Bush posiblemente vetaría, Craig dijo que la acción de hoy sienta las bases para que la iniciativa sea incluida en otro proyecto que si llegue a convertirse en ley.


La ley para que las comunidades rurales en la cercanía de tierras federales, recibieran fondos a manera de compensar lo que dejarían de percibir en impuestos, data de hace más de 100 años. Estos fondos de “amortiguación” corresponden al 25 por ciento de los ingresos obtenidos del comercio de madera extraída de esos terrenos federales.


Craig, el republicano de más alto rango en el subcomité de Asignación de Fondos para el Interior y Agencias Relacionadas, dijo: “Los tiempos han cambiado en siete años, y necesitamos adaptarnos para reautorizar este programa; me complace que pudimos llegar a un compromiso y definir términos que todos podemos apoyar”.


WASHINGTON, D.C.

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