Es posible que enseñanza en Inglés no promueva el buen rendimiento de los preescolares hispanos

Contrariamente a lo que se piensa en general, es posible que las clases de prekindergarten exclusivamente en inglés no faciliten el ajuste escolar de los niños cuya lengua materna es el español.


De acuerdo con investigaciones llevadas a cabo por el Instituto Frank Porter Graham

(FPG) de Desarrollo Infantil de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, los niños de habla hispana tienen mejores aptitudes sociales en clases en las cuales el maestro habla un poco de español.


"Hay muchos programas de primera infancia que se están desplazando hacia un sistema que puede aislar a los niños que aprenden inglés y arriesgarlos a problemas sociales y de idioma", declaró Florence Chang, autora principal del estudio y ex-científica del FPG. El estudio se publicará en el número de abril de la revista Journal of Early Education and Development.


"Los programas con potencial para mitigar la diferencia de rendimiento entre niños de diferentes grupos socioeconómicos, étnicos y raciales pueden estar teniendo el efecto contrario. Este estudio sugiere que, con demasiada frecuencia, ya en las primeras experiencias educacionales hay desigualdades entre niños de habla inglesa y niños de habla minoritaria", agregó Gisele Crawford, coautora e investigadora asociada del FPG.


El estudio incorporó la calificación de aptitudes sociales por parte de maestros y observadores capacitados. Los investigadores descubrieron que, en comparación con los maestros que hablan exclusivamente inglés, los maestros que también hablan español daban a sus estudiantes de habla hispana mejores calificaciones en cuanto a aptitudes sociales.


Los maestros de habla hispana también hablaban con mayor frecuencia con los niños e indicaron que había mejores relaciones entre estudiantes y maestros. Los observadores capacitados calificaron a los niños cuyos maestros hablaban algo de español e indicaron que sufrían menos agresión, intimidación y burlas de parte de sus compañeros.


Casi un cuarto de los niños de habla hispana del estudio tenían maestros que no hablaban español en absoluto en clase. Por otra parte, cuando los maestros que también hablan español hablaban directamente con alumnos de habla hispana, dos tercios de las veces lo hacían en inglés. Más aún, cuando de hecho hablaban español, los maestros tenían conversaciones más elaboradas con los niños. Ni la proporción de español ni la de inglés hablado por los maestros tenía relación con el aumento de rendimiento en inglés de los niños.


La medida de español que los maestros hablaban con los niños también tenía una estrecha relación con su calificación en tolerancia a la frustración, seguridad en sí mismo, orientación a las tareas y aptitudes sociales entre compañeros; mientras mayor fuera la proporción de interacciones en inglés, más probable era que los maestros dijeran que los niños tenían problemas de conducta y aprendizaje y baja tolerancia a la frustración.


"Dado el creciente número de preescolares nacidos fuera del país, es de importancia crítica enfrentar las afirmaciones del movimiento "Sólo inglés", en particular en la medida en que tales afirmaciones animan las decisiones de normativa pública", agregó Chang. "El enfoque en que se considera que el inglés es lo mejor, ignora las complejidades y factores de estrés de las transiciones de los niños hacia la primera infancia y la escuela".


345 niños de prekindergarten de habla hispana de 161 programas de prekindergarten en 10 estados participaron en el estudio. La mayoría (89%) vive a menos de 150% del nivel federal de pobreza y la mayoría (61%) no hablaba nada de inglés en casa. 61% iba a programas de medio día en edificios de escuelas públicas. La mayoría de los niños iban a programas en los cuales la mayoría de sus compañeros eran hispanos; 78% de las clases tenían más de 50% de niños hispanos. 44% de los maestros eran hispanos, 38% blancos, 6% negros, 4% asiáticos y 8% multirraciales.


Los investigadores bilingües capacitados observaron a los niños en sus salas de clase y midieron las interacciones de lenguaje de los maestros.


Los investigadores calificaron las interacciones de los niños con los maestros de acuerdo a un continuo que iba de las interacciones pasivas a las interacciones elaboradas y observaron sus comportamientos sociales.


Los maestros respondieron 38 preguntas en el otoño y en la primavera sobre las aptitudes sociales y de comportamiento de cada niño. En la primavera, los maestros calificaron su relación con los niños. Los recolectores de datos de habla hispana estaban capacitados para evaluar a cada niño.


El Frank Porter Graham (FPG) es un instituto multidisciplinario de la Universidad de Carolina del Norte. Durante los últimos 40 años, la investigación y el alcance social del FPG han modelado la manera en que la nación cuida y educa a los niños pequeños.


Para obtener más información visite FPG.

Chapel Hill, NC

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