Ignorancia de hispanos sobre la epilepsia impide un tratamiento apropiado

Escrito el 26 oct 2009
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La falta de educación de la comunidad hispana en Estados Unidos sobre la epilepsia impide implementar un tratamiento médico apropiado a los pacientes que padecen de este trastorno neurológico.


Esta ignorancia supone que los hispanos que sufren de dicha enfermedad sean condenados al aislamiento en sus propios hogares, aseguró a Efe el doctor Roberto López Alberola, profesor de neurología y pediatría de la Universidad de Miami.


"Los hispanos tienden a ocultar el problema y no piden ayuda para tratar a quienes sufren de epilepsia", advirtió el médico cubanoamericano.


De acuerdo con el investigador, más de medio millón de hispanos en Estados Unidos sufren de epilepsia, una enfermedad del sistema nervioso central que se manifiesta en forma de crisis inesperada y que es desencadenada por la actividad eléctrica excesiva de un grupo de neuronas excitables.


Citando estudios realizados en los últimos años, el médico recalcó que la epilepsia es más común entre los hispanos en comparación con otros grupos culturales en Estados Unidos.


"Esto se debe, por ejemplo, a infecciones provocadas por el cisticerco, un parásito que provoca la neurocisticercosis y que tiene predilección por atacar el cerebro humano. Se trata de una infección endémica en Latinoamérica, por falta de condiciones sanitarias básicas", explicó.


Otras causas, según López Alberola, obedecen a una alta incidencia por lesiones en la cabeza en la etapa infantil, complicaciones de las gestantes en el parto y los pobres niveles de cuidado de salud de la población hispana.


No obstante, el neurólogo señaló que los hispanos atribuyen el origen de la epilepsia al consumo de drogas o causas espirituales, por lo que las familias acaban escondiendo a quienes padecen la enfermedad.


"Hay una gran ignorancia de la comunidad sobre la epilepsia y en vez de acudir a un centro médico muchos prefieren atenderse con un curandero o a lo mejor por miedo tan solo ocultan a sus hijos", agregó.


Por su parte, Maggie DeGrossi, promotora voluntaria de la Fundación de Epilepsia en Estados Unidos, dijo que otro de los mayores problemas que enfrentan los epilépticos es la discriminación social.


Diagnosticada con epilepsia desde los 4 años en su natal Argentina, DeGrossi relató que un año después, al llegar al sur de la Florida, empezó a ser discriminada en la escuela.


"No solo se trataba de la burla de los compañeros, recuerdo que una vez me dieron convulsiones y desperté en la dirección, en el área de detención, con otros chicos que estaban castigados, yo me sentía como si hubiera hecho algo malo", detalló.


Según DeGrossi, la discriminación laboral es otro de los mayores problemas que enfrentan los epilépticos, debido, una vez más, a la falta de educación.


"Los epilépticos cargamos con un estigma muy grande frente a los empleadores fundamentalmente por falta de información, y a lo que apuntamos es a difundir que la epilepsia es una condición médica tratable", destacó.


Aunque el neurólogo López Alberola coincidió en que un epiléptico puede desarrollarse eficientemente en su centro laboral, advirtió de la conveniencia de tomar precauciones para no poner en riesgo la vida del paciente y la de otros.


"Como la epilepsia es impredecible siempre existe el riesgo de un ataque de convulsiones, por lo que hay que adoptar medidas preventivas", dijo.


El doctor hizo hincapié en que los pacientes que tienen acceso al debido cuidado médico son capaces de desarrollar una vida plena, sin frustraciones.


Al respecto sostuvo que la Fundación Epiléptica ofrece tratamiento gratuito, sin importar si los pacientes carecen de seguro médico o si se trata de personas indocumentadas en Estados Unidos.

Luis Sapler
MIAMI

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