¿Para qué sirve estudiar matemática?

Aunque existan algunos cuestionamientos, esta ciencia sigue siendo una herramienta indispensable de la vida diaria

En nuestros días, la educación matemática provoca frustración a estudiantes, a docentes, a madres y padres de familia, a la sociedad en general. Entonces se impone la enorme y pronta necesidad de revertir esta situación, ya que todo proceso de enseñanza aprendizaje debe proporcionar alegría al docente y al estudiante, debe evitar la amarga decepción de uno y posibilitar la evolución del otro como ser humano integral.



¿Cómo no comprender a los estudiantes que preguntan para qué sirve estudiar matemática, cuando en las aulas en mayor o en menor medida y en los textos tradicionales aún se reproducen las prácticas de los años 50 del siglo pasado?



¿Cómo no darles la razón a las madres y padres de familia cuando manifiestan su descontento hacia las prácticas escolares memorísticas, a una enseñanza matemática exclusivamente procedimental que es la misma que recibieron como estudiantes hace 30 o más años atrás?



¿Cómo no estar de acuerdo con las universidades, con las empresas, con la sociedad en su conjunto cuando reciben a estudiantes o profesionales sin las competencias adecuadas para proseguir estudios superiores o para desenvolverse con soltura en el ámbito laboral?



En nuestra sociedad actual, basada en la información, resulta indispensable que los estudiantes aprendan a comunicarse matemáticamente, que tengan oportunidad de leer, escribir y discutir ideas para las que el uso del lenguaje matemático sea algo natural.



Una persona, que desconoce códigos elaborados del lenguaje matemático, que carece de una conceptualización clara matemática, no puede leer los datos estadísticos necesarios para comprender con profundidad la estructura social que presentan y si esa persona es docente no está en condiciones de desarrollar un pensamiento matemático fecundo y transformador en sus estudiantes.



Dos nuevas series



Conciente de esta situación el grupo Santillana ha diseñado dos series para el área de matemática, Mundos ( 2do a 7mo de Educación Básica) y Puente (8vo a 10mo de Educación Básica), las cuales constituyen una propuesta metodológica cuyo propósito es transformar la práctica en el aula para mejorar la calidad de los aprendizajes matemáticos utilizando los textos como instrumentos y no como fines en sí mismos.



Respecto a los tradicionales libros de texto, las diferencias no se notan tanto en los contenidos desarrollados sino en la metodología utilizada y en el manejo de las imágenes, del color y de la diagramación para que no estén alejados de la realidad perceptiva de la niñez y juventud, en la que los nuevos códigos visuales actúan como estimuladores de los sentidos.



Es interesante observar cómo la gente joven aprende a utilizar la nueva tecnología, ya que no lo hace leyendo los manuales instructivos, sino que directamente comienza por su manipulación y pone en práctica capacidades de comprensión de los lenguajes no verbales adquiridas informalmente. En forma intuitiva atraviesan las etapas concreta, gráfica y simbólica que los nuevos modelos pedagógicos matemáticos adoptan en sus metodologías para el logro de aprendizajes significativos desde la enseñanza formal.



Las grandes diferencias aparecen en la lógica de su elaboración, en la concepción de lo que se entiende por desarrollo del pensamiento matemático y por construcción social del conocimiento matemático.



Otra diferencia se encuentra en la consideración de los diferentes aspectos de la matemática ( como lenguaje, como sistema conceptual y como una actividad para resolver problemas) y en el hecho de formular situaciones problematizadoras destinadas a generar destrezas para descubrir contenidos.



Además, posibilitan el crecimiento en autonomía profesional, siempre y cuando más que repetirlos se los enriquezca con todo el bagaje de experiencias y creatividad de cada docente. Hay que tomar en cuenta que cualquier propuesta pedagógica es materia de interpretación ya que la escuela es su contexto. Y cada contexto hace variar la propuesta y sus recursos para el aprendizaje. A los textos se los debe considerar como una representación por escrito de cómo se puede lograr pensamiento matemático en los estudiantes. Estos toman vida, adquieren una dinámica propia a través del uso de los mismos.



El conocimiento es un todo y el conocimiento matemático es una parte de ese todo. Enseñar matemática como una ciencia aislada es una distorsión del conocimiento. Es por ello que la propuesta considera a la educación matemática como una auténtica educación en humanidades, en la cual los estudiantes no se limiten a aprender los conceptos específicos de la materia, sino que también conozcan y aprecien el papel que representa la matemática en nuestra vida diaria.











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