Romney y su amanecer borincano

Escrito el 16 mar 2012
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WASHINGTON - A Mitt Romney no le gustan los indocumentados pero tampoco parecen gustarle algunos ciudadanos latinos, sobre todo si son juezas puertorriqueñas que sirven en la Corte Suprema del país.

En su lucha por ganarse a la base conservadora del Partido Republicano en el proceso primarista, Romney, el delantero en la lucha por la nominación presidencial republicana, no sólo ha desechado a los indocumentados que pretende orillar a la auto deportación, o ha prometido vetar el proyecto DREAM Act, ambas cosas si llega a la Casa Blanca. Ahora también usó a Sonia Sotomayor, la jueza suprema de origen puertorriqueño que se convirtió en la primera latina en la historia en ocupar una silla en el máximo tribunal, para atacar a uno de sus contrincantes.

Su campaña presentó en Ohio, estado que ganó de panzazo en el Súper Martes, un anuncio en contra de uno de sus tres rivales, Rick Santorum, atacándolo por haber votado a favor de la confirmación de Sotomayor en 1998 como jueza al Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito. De no haber sido confirmada en 1998, Sotomayor no habría sido considerada por Barack Obama al Supremo en el 2009, según la lógica del anuncio.

La nominación y posterior confirmación de Sotomayor al Supremo no estuvieron ajenas a la controversia por los conservadores que la catalogaron como una jueza activista y liberal.

El senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham, fue el único republicano del panel Judicial del Senado que votó a favor de Sotomayor. Entonces dijo que lo haría porque "en 200 años es la primera mujer latina en la historia de Estados Unidos en ser seleccionada a la Corte Suprema y eso es algo grande. Yo quizá no la hubiese seleccionado, pero entiendo por qué (el presidente Barack Obama) la seleccionó. Está muy capacitada y si su llegada a la Corte Suprema inspira a otras jóvenes, sobre todo jóvenes latinas, a seguir una carrera legal, mucho mejor. Con su selección, Estados Unidos ha cambiado para bien", afirmó Graham.

Lamentablemente, tres años más tarde todavía algunos republicanos deciden usar a Sotomayor para fines politiqueros.

Lo interesante del caso es que en Ohio la campaña de Romney echa mano de Sotomayor, cuya nominación y confirmación, fueron motivo de orgullo para la comunidad latina, sobre todo para los puertorriqueños tanto de la Isla como los de Estados Unidos.

Pero ahora Romney, en su dura lucha por conseguir los 1,144 delegados que necesita para asegurarse la nominación republicana, visitará Puerto Rico esta semana, el territorio que celebra su primaria el 18 de marzo y que cuenta con 23 delegados (20 delegados y tres superdelegados). ¿Le preguntarán sobre Sotomayor?

En el 2008, tanto Obama como Hillary Clinton hicieron campaña en Puerto Rico cuando estaban enfrascados en la lucha primarista demócrata. Clinton ganó la primaria en Puerto Rico.

Los puertorriqueños de la Isla participan en las primarias, pero no pueden votar en las elecciones generales, derecho limitado a los puertorriqueños radicados en Estados Unidos.

Pero eso no impedirá que Romney, obviando el "jab" a Sotomayor, vaya a la Isla del Encanto a retratarse con el gobernador, Luis Fortuño, quien apoya a Romney, y a hacer uno que otro evento para llevarse los 20 delegados, si es que logra más del 50% de los votos. De lo contrario, los delegados se repartirán proporcionalmente.

Se calcula que 400,000 electores participarán en la primaria republicana en Puerto Rico. Y aunque los puertorriqueños que radican en la Isla no pueden votar en las generales, en Estados Unidos hay unos 4.5 millones de puertorriqueños, ciudadanos estadounidenses, que pueden sufragar en las elecciones.

Y uno de los estados que ha visto crecer su presencia es el botín electoral de la Florida, donde se calcula que residen 848,000 puertorriqueños y en aumento, y muchos pueden considerarse un voto oscilante. Aunque muchos de los que se han radicado en la Florida central procedentes de estados como Nueva York, Nueva Jersey o Connecticut tienden a ser demócratas, otros que llegan directamente de la Isla pueden considerarse republicanos.

Zoraida F. Fonalledas, quien encabeza la campaña de Romney en Puerto Rico, fue citada en The Wall Street Journal diciendo que "es importante que nuestro futuro presidente republicano venga aquí a hacer campaña". Y agregó que "el Partido Republicano necesita votos hispanos para ganar la elección".

Lástima que ni la campaña de Romney ni ninguno de los otros precandidatos republicanos así parezcan entenderlo.
por Maribel Hastings

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