Estados Unidos pide la cabeza de 50 capos de las Farc

Ofrece hasta 75 millones de dólares de recompensa por informes que lleven a la captura de los traficantes de cocaína por un valor de 25 mil millones de dólares

Estados Unidos presentó hoy cargos contra 50 guerrilleros de las FARC, incluidos sus líderes, por traficar cocaína por un valor de 25.000 millones de dólares, en el mayor caso contra el narcotráfico en la historia del país.



Sólo tres de los acusados han sido capturados, en Colombia, y el Departamento de Justicia anunció que ha comenzado el proceso para su extradición.



El Departamento de Estado ofrecerá recompensas por valor de más de 75 millones de dólares a cambio de información que lleve al arresto de los otro 47 rebeldes, informó en una rueda de prensa Anne Patterson, secretaria de Estado Adjunta.



Encabezan la lista de acusados Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Edgar Devia Silva, "Raúl Reyes", y Luciano Marín Arango, "Iván Márquez".



Washington ya había presentado cargos contra muchos de los guerrilleros mencionados en el documento de acusación, pero este nuevo procedimiento legal amplía el número de enjuiciados.



También ofrece una descripción detallada de la estructura, las operaciones y los presuntos crímenes de las FARC, grupo al que describe como una organización de narcotraficantes.

"Estos individuos son responsables de supervisar la producción de más del 60 por ciento de la cocaína que entra en Estados Unidos", dijo el fiscal general, Alberto Gonzales.



"Hoy es el principio del fin para las FARC y su estilo salvaje de justicia", anunció Karen Tandy, administradora del Departamento Estadounidense Antidroga (DEA).



No obstante, no está claro qué impacto tendrá la acusación a efectos prácticos para los 47 rebeldes que no han sido capturados, que ya son buscados por las autoridades colombianas por crímenes varios.



Sobre si Washington estudia enviar soldados a Colombia para ayudar a su captura, Gonzales indicó que todas las opciones "permanecen sobre la mesa".



Más énfasis pusieron los funcionarios de EEUU en la importancia de las recompensas.

El Departamento de Estado ha prometido desembolsar cinco millones de dólares por información sobre cada uno de los siete miembros del mando de las FARC.



También dará 2,5 millones de dólares a quien aporte pistas que permitan el arresto de alguno de los 17 miembros de su órgano de gobierno, contra los que ha presentado cargos.



Gonzales informó de que EEUU comenzó el proceso de extradición de los tres presuntos miembros de las FARC detenidos: Jorge Enrique Rodríguez Mendieta, alias "Iván Vargas"; Erminso Cuevas Cabrera, "Mincho", y Juan José Martínez Vega, "Chigüiro".



Bogotá ha extraditado desde 2002 a más de 400 personas buscadas por EEUU y el proceso tarda en promedio entre 12 y 18 meses, según fuentes del Departamento de Justicia.



En la rueda de prensa de hoy también participó el embajador de Colombia ante la Casa Blanca, el ex presidente Andrés Pastrana, para enfatizar la colaboración de su país con EEUU.



No obstante, recordó que para ganar la guerra contra las drogas no bastan las medidas contra la producción de narcóticos, sino que es necesario reducir su demanda en Estados Unidos y Europa.



En el documento de acusación, el Departamento de Justicia hace una descripción sistemática de cómo desde la década pasada las FARC han reorientado su estructura militar a explotar el negocio de la cocaína, lo que le permite controlar el 70 por ciento de la coca que se cultiva en Colombia.



Para hacerse con la producción en su zona de influencia, las FARC han asesinado a campesinos que vendían pasta de coca a otros compradores, según EEUU.



El Departamento de Justicia asegura que Rodríguez Mendieta, uno de los detenidos, ordenó el asesinato de al menos ocho campesinos, incluidos varios a los que personalmente desmembró vivos.



También ordenó el derribo de avionetas que fumigaban las plantaciones de coca y participó en un complot para tomar represalias contra agentes de EEUU que investigaban las actividades de las FARC.



Esa investigación culminó con la acusación presentada hoy.



Washington
22 de marzo - 2006
EFE

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