Estados Unidos también cerca de Santos

El Gobierno de EE.UU. ha dejado ya en claro que se propone mantener una estrecha relación con el Gobierno de Juan Manuel Santos, desde hoy presidente de Colombia, el país que durante los últimos ocho años ha sido su principal aliado en Suramérica de la mano del mandatario saliente, Álvaro Uribe.

"El presidente (Barack) Obama quiere continuar las excelentes relaciones que hemos disfrutado con la Administración de Uribe con el equipo del presidente Santos", dijo a Efe Mike Hammer, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

"Incluso nos gustaría profundizar las relaciones y amistad entre los dos países", agregó Hammer en respuesta a un cuestionario enviado por correo electrónico.

Hammer forma parte de la delegación estadounidense que asiste hoy en Bogotá a la toma de posesión de Santos en Colombia, de la que también participan líderes del Congreso de EE.UU.

El viernes, antes de viajar a Bogotá para la investidura de Santos, dos legisladores republicanos de Florida, los hermanos Lincoln y Mario Díaz Balart, afirmaron que, para Estados Unidos no hay "democracia más fuerte ni mejor aliado" en el hemisferio que Colombia.

Ambos se comprometieron a continuar impulsando políticas que profundicen los vínculos con Colombia, incluyendo la aprobación del Tratado de Libre Comercio, suscrito en noviembre de 2006 pero cuya ratificación permanece estancada en el Congreso estadounidense.

Peter DeShazo, director del programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), dijo hoy a Efe que "las relaciones bilaterales hasta ahora han sido muy buenas, ha habido una estrecha cooperación, y todo apunta a que seguirán siendo fuertes".

La nueva crisis abierta en las relaciones colombo-venezolanas y las posibilidades de arreglarla a través del diálogo que surgen con la llegada de Santos al poder, en principio más conciliador que Uribe, también es motivo de atención para EE.UU.

"Estados Unidos apoya las declaraciones del señor Santos con respecto a su interés de tener un diálogo con Venezuela para tratar el tema de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y otros temas relevantes", declaró Hammer en un correo electrónico.

Para DeShazo, "le conviene a Colombia y Venezuela, y toda la región, que las tensiones entre esos países se puedan reducir, para evitar la posibilidad de que se agrave el conflicto actual".

En los últimos días, el Gobierno de Washington ha dejado en claro que se deben investigar las acusaciones colombianas sobre la presunta presencia guerrillera en Venezuela, lo que motivó que el pasado 22 de julio el presidente venezolano, Hugo Chávez, rompiera las relaciones con Colombia.

En su último informe sobre terrorismo, el Departamento de Estado señaló que "las FARC, al igual que el segundo grupo rebelde colombiano más grande, el ELN, usaron de manera regular el territorio venezolano para descansar y reagruparse, para el narcotráfico y para las extorsiones a cambio de protección y el secuestro de venezolanos para financiar sus operaciones".

EE.UU., sin embargo, dijo en ese informe, correspondiente a 2009, que "no está claro hasta qué grado (el Gobierno venezolano) provee apoyo" a estos grupos.

Desde antes de su llegada al poder, Santos se ha manifestado dispuesto a dialogar con Venezuela para recomponer las relaciones, y el Gobierno de Chávez ha dado señales de que está en la misma línea, como demostró hoy el canciller venezolano, Nicolás Maduro, a su llegada a Bogotá, al declarar su "mejor disposición" para avanzar.

Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de estudios políticos en Washington, considera que Santos es un "político astuto" que ha buscado un "cierto distanciamiento" de Uribe, ha asumido un tono menos combativo con Chávez, y parece estar listo para intentar un nuevo enfoque -más inclinado hacia la diplomacia- para dirimir las diferencias bilaterales.

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