“Estoy muy ocupado trabajando para pensar en renunciar”: Mindefensa

Los últimos escándalos donde se ha visto implicado, como las voces de preocupación por la carrera armamentista de Venezuela, la discusión con los cuatro generales que fueron sacados del servicio y la ausencia a las citaciones del Congreso, tienen al ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe, a punto de enfrentar una peligrosa moción de censura

El controvertido ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe, descartó en una sesión del Congreso que vaya a renunciar por fricciones internas en el Ejército y por una moción de censura que se promueve en su contra desde el legislativo. Aquí estoy... y aquí me quedo, pareció destilaba el tono del funcionario.



“No está contemplada mi renuncia. Algún día tengo que salir, como todos los que estamos en el Gobierno, pero estoy muy ocupado trabajando, como para preocuparme por renunciar”, dijo Uribe.



El Ministro fue convocado el pasado miércoles a la plenaria de la Cámara de Representantes, para responder a cuestionamientos respecto a la efectividad de la estrategia para combatir a grupos ilegales, pero su ausencia generó el descontento de legisladores que radicaron una moción de censura.



La asistencia del martes al Congreso, es la primera intervención del ministro tras varias salidas en falso, entre ellas una que hizo referencia a la compra de armas por parte de Venezuela, la cual dio pie para que el presidente de ese país, Hugo Chávez, lo calificara de “peón del imperio”.



En un documento enviado al Congreso el 27 de abril, el ministro aseguró que Caracas “profundiza el desbalance militar en la región andina” con la compra de 100 mil fusiles AK47 y 10 helicópteros rusos, 10 aviones de transporte, dos aviones de vigilancia marítima y ocho patrulleras de España.



Esa afirmación motivó que Chávez lo acusara, además, de querer congraciarse con la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, quien en esos días realizaba una visita oficial a Bogotá.



Uribe sostiene que sus actuaciones han sido acordes a las necesidades militares del país y recordó que la polémica con Venezuela se dio gracias a la filtración de un documento que tenía el rótulo de Secreto.



“En estos momentos sólo pienso en trabajar. Mis relaciones con el Presidente están en su mejor momento y si él no decide otra cosa seguiré al frente del Ministerio de Defensa”.

Sin embargo, según publicó una revista colombiana, cuando el presidente Uribe se enteró del episodio y de la airada reacción venezolana, hizo un alto en sus actividades en el marco del Festival de la Leyenda Vallenata de Valledupar y llamó al ministro al celular y antes de saludarlo le espetó “carajo ministro, pero que flaco favor....”.



Ruido de sables



Pero las desventuras de Uribe van más allá. Hace unos meses estuvo en el ojo del huracán debido a las revelaciones de que realizó una visita conyugal en una cárcel a Dora Alzate, quien está presa por narcotraficante y con la que al parecer el funcionario mantiene una relación sentimental de más de dos décadas. Vale resaltar que el ministro es un hombre casado.



Luego de ese episodio y unos cuantos menores en el interin, vino el retiro de los generales del Ejército Roberto Pizarro, Duvan Pineda, Hernán Cadavid y Fabio García, para poner al descubierto las divisiones internas de la institución, produciendo distintas reacciones, algunas de las cuales plantean el retiro de Uribe del gobierno.



Luego de que se conociera el llamado a calificar servicios de los generales, varios ex generales y congresistas respaldaron a los oficiales retirados y reclamaron la salida del ministro de Defensa.



Los oficiales llamados a calificar servicios dijeron que Uribe carece de autoridad moral para seguir en el cargo y advirtieron que la estrategia de los comandos conjuntos es errónea y que la crisis puede ser capitalizada por los grupos armados ilegales. Esto, por si solo, es bastante preocupante.



Según los generales, su salida se debió a desacuerdos de fondo con la nueva estructura que están adoptando las Fuerzas Armadas. Acusan al general Carlos Alberto Ospina, comandante General de las Fuerzas Armadas, de no haberlos escuchado y no haber agotado el debate sobre la creación de comandos conjuntos.



También señalaron luego de ser destituidos que Ospina había pasado a realizar funciones operativas, siendo que su principal tarea es trazar la estrategia de la guerra.

De cualquier manera, a esta novela del ministro de la Defensa le hacen falta algunos capítulos de mucha acción y suspenso.



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