Fiebre de espías

El dictadorzuelo de la república bolivariana de Venezuela comenzó desde ayer a montar un nuevo espectáculo en contra de Colombia. En esta oportunidad —según él— se trata de la captura de dos espías del DAS colombiano por parte de sus organismos —cubanos— de seguridad.


“Fueron capturados con las manos en la masa, mientras buscaban información sobre “las milicias venezolanas”, vociferó el mamarracho, recordando de paso que esta no es la primera vez que sus mercenarios descubren a colombianos en labores de “espionaje” en Venezuela, aunque no precisó cuándo y dónde fueron capturados los supuestos espías, cuyas identidades tampoco reveló. Ahh, eso sí, advirtió que serían juzgados según las leyes venezolanas. Es decir, según ‘sus leyes’, porque es bien sabido que en ‘la hermana república’ desde hace un resto se perdió aquel concepto del estado de derecho y de un tiempo a esta parte lo que vale es el cash. Esos ríos de dinero que aceitan un aparato judicial corrupto y sumiso que responde a los intereses retorcidos y mezquinos del dictadorzuelo.


En su denuncia al mundo, el incontinente verbal dijo que el incremento de espías colombianos en Venezuela está relacionado con una supuesta ¡oh, Dios mío!, qué novedad, conspiración contra su gobierno, auspiciada por la oficina de inteligencia estadounidense CIA y el Gobierno de Estados Unidos. ¡Claro!, no podía ser de otra manera. ‘El imperio’ —como él define a Estados Unidos— necesita de terceros para saber qué carajo hacen miles de barrigones en sus altamente sofisticadas ‘milicias bolivarianas’.


Oiga, payaso, no sea tan pendejo. Entienda que la única situación en que la CIA o cualquier otro resorte estadounidense se activaría para apartarlo del coroto, sería si usted cumple con esa amenaza que ha lanzado más de mil veces de suspender el flujo de petróleo a este país. Si cumple con su bravuconada, entonces si ¡cuídese!, le puede salir el diablo.


Por ahora siga jugando la película de los espías y si desea llegar más lejos involucre a la “agente Donna”, porque seguramente en este complot está involucrada ‘la mafia de Doral’, a través, claro está, de... ¡ta-ta-ta-tá! Juanita Castro. No olvide que Univisión queda en esa ciudad. ¡Qué culebrón!

Alfredo Mantilla
editor@elcolombiano.net

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