Franco se fortalece, pese a los ‘pataleos’ de Lugo


Asunción, 25 jun (EFE).- El nuevo presidente de Paraguay, Federico Franco, formó hoy un Gobierno que sumó el apoyo del Poder Judicial al del Legislativo, pese a la llamada a la resistencia del destituido Fernando Lugo y la presión del aislamiento internacional.

Nueve ministros juraron su cargo ante Franco, cinco de ellos de su Partido Liberal, en una ceremonia en el Palacio de Gobierno poco después de una reunión del presidente con los responsables de las principales compañías petroleras en el país, al que Venezuela ha cortado los suministros.

La ceremonia empezó con ligero retraso, justo cuando concluía una rueda de prensa ofrecida por Lugo a unas manzanas de distancia, en la modesta sede del Partido País Solidario, del izquierdista Frente Guazú, único frente político que mantiene su apoyo al exobispo.

La práctica totalidad del arco parlamentario apoyó el "juicio político" que el viernes supuso la destitución de Lugo por "mal desempeño" en sus funciones, pero el ex mandatario cambió su postura original de acatamiento y hoy reunió a un gabinete paralelo de sus más cercanos colaboradores.

Una decena de ministros y colaboradores, fundamentalmente del Frente Guazú, concurrieron a la reunión del "gabinete por la restauración democrática", en el que caben "todas las fuerzas que quieren resistir" a la toma de poder por parte de Franco, dijo Lugo.

"Queremos convertirnos en los fiscales observadores y monitorear a los nuevos ministros" de Franco, añadió Lugo, quien llamó a las "resistencia pacífica" de los "descontentos".

Lugo, que comparó su situación con la del hondureño Manuel Zelaya, derrocado en junio de 2009, insistió en sus planes de acudir esta semana a Mendoza a la cumbre de Mercosur, de la que Paraguay ha sido excluida por sus tres vecinos, para poder "explicar pormenorizadamente" lo ocurrido.

Aunque la tranquilidad reina en una Asunción que hoy volvió al trabajo y sus apoyos en casa parecen muy pocos, Lugo se ampara en el apoyo internacional que le han dado los socios de Paraguay en el Mercosur y otros países que han retirado o llamado a consultas a sus embajadores en los últimos días.

La OEA anunció una reunión de su Consejo Permanente para analizar la situación el miércoles, víspera de la cumbre del Mercosur, bloque al que el Gobierno de Franco acusó de "extralimitarse" por excluirlo de la reunión de Mendoza, lo que "en nada contribuye a la paz y la tranquilidad pública del Paraguay".

Al clamoroso rechazo legislativo a la gestión de Lugo se sumó hoy la decisión de la Corte Suprema de desestimar "sin más trámite" la "acción de inconstitucionalidad" planteada el pasado viernes, en pleno juicio, por el exmandatario, basada en que no se le dio tiempo en articular una defensa.

En una resolución que, irónicamente, recurre a argumentos de un texto de Derecho Constitucional del abogado de Lugo, Emilio Camacho, la sala constitunal del Supremo avaló el procedimiento vertiginoso fijado por el Senado para el "juicio político", por estar dentro de sus prerrogativas.

"Como (el juicio político) se trata de un procedimiento que técnicamente no es jurisdiccional, las garantías propias del proceso judicial, aunque puedan ser aplicables, no lo son de manera absoluta sino parcial" en este caso, según los magistrados.

El juicio político, recordaron "es un procedimiento parlamentario administrativo" en el que "se juzgan conductas políticas" y no "un juicio ordinario de carácter jurisdiccional".

Ante el llamamiento a la resistencia popular de Lugo, que hoy se entrevista con sindicalistas y ha recibido apoyos -de momento- testimoniales de ligas campesinas, el presidente liberal, Blas Llano, anunció hoy a una emisoria de radio una concentración de apoyo a Franco el miércoles ante el Parlamento.

También rompió su silencio el precandidato presidencial "colorado" Horacio Cartes, al que Lugo acusó directamente de promover su destitución, que en rueda de prensa en un lujoso hotel asunceno se jactó de que al Partido Colorado le "convenía electoralmente" que Lugo hubiera agotado su mandato en 2013, según diversos medios digitales.

"Pero pensamos en la patria", añadió Cartes, que citó a otros dos precandidatos de su propio partido como promotores del juicio, negó haber llegado un acuerdo al respecto con el liberal Llano y censuró a Lugo por llamar "a la rebelión y las sanciones internacionales".

Por Julia R. Arévalo

Acerca del Autor