Humala ‘muerde la mano’ de antiguos aliados


El estado de emergencia en la región de Cajamarca que decretó el domingo el presidente peruano, Ollanta Humala, quien era temido inicialmente por la derecha y el empresariado como un "chavista", supone el divorcio, o al menos un distanciamiento, de sus antiguos aliados de izquierda.

El proyecto Conga, desarrollado por la minera Yanacocha, la primera productora de oro en Suramérica y que fue autorizada para excavar la cabecera de una importante cuenca hidrológica, fue el catalizador visible del divorcio de la izquierda dura con Humala, quien llegó a la Presidencia en julio pasado.

La declaración del estado de emergencia se produjo después de que el presidente del Consejo de Ministros de Perú, Salomón Lerner, admitiera que había fracasado el diálogo con las autoridades locales y dirigentes que apoyan una huelga contra el proyecto.

Con esto, el actual escenario político en el Perú se puede explicar con la descripción de sus protagonistas.

Ollanta Humala, candidato:

Durante la primera vuelta electoral, coincidía como nacionalista radical con los cajamarquinos en que "el oro no se come", que lo importante es el agua y que las transnacionales trabajan en contra de los intereses nacionales.

Ollanta Humala, presidente:

Tras una campaña electoral más moderada en la segunda vuelta, el actual presidente, instalado en el nacionalismo progresista, defiende ahora el diálogo sin protestas y en economía, el "crecimiento con inclusión social".

Propone la negociación, la aceptación con retoques de los compromisos ya adquiridos entre el Estado y las empresas y la integración de la actividad minera con la defensa del medio ambiente. Proclama para Conga el lema conciliatorio "agua y oro".
Alonso de Contreras

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