¿Irrelevante? La Opep está en una posición muy ventajosa

Con el crudo marcando un récord trás otro, el dominio que tiene la OPEP del mercado pe-trolero, y por tanto de la economía mundial, pa-rece destinado a crecer significativamente en las próximas décadas

Los signos del supuesto deslizamiento de la OPEP en la irrelevancia están por todas partes.



Su participación de la producción petrolera mundial, alguna vez del 50 por ciento, ha bajado a aproximadamente un tercio. Quedó atrapada por un prodigioso aumento en la demanda este año. Casi todos sus miembros están ignorando sus cuotas de producción y bombean todo el petróleo que pueden. Está rezagada detrás de productores no miembros de la OPEP en la exploración y el desarrollo de campos petroleros. Y ha parecido ineficaza para controlar los precios que se elevaron a niveles récord por encima de 50 dólares por barril la semana pasada.



No importa todo eso. La OPEP sigue teniendo el mando en el mercado energético mundial, y Ali al-Naimi, el ministro de Petróleo de Arabia Saudita y personaje principal en el cártel, pretende conservarlo.



La clave son las reservas petroleras. En pocas palabras, la OPEP tiene abundantes, mientras que el resto del mundo, incluido Estados Unidos, se están secando rápidamente. Lejos de menguar, entonces, el dominio que tiene la OPEP del mercado petrolero, y por tanto de la economía mundial, parece destinado a crecer significativamente en las próximas décadas, con profundas implicaciones económicas y geopolíticas.



Conforme las fuentes alternativas de petróleo disminuyan, también lo hará el espacio de maniobra de Estados Unidos al tratar con la OPEP, y especialmente con los cinco estados alrededor del Golfo Pérsico que son más ricos en reservas: Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Arabes Unidos, Irak e Irán.



Estados Unidos encontrará constantemente más difícil y complejo involucrarse o desinvolucrarse de Oriente Medio, en busca de independencia energética o estabilidad política o la guerra contra el terrorismo, porque el petróleo del golfo se volverá constantemente más indispensable para la economía estadounidense, salvo un cambio total en la forma en que la nación usa la energía.



Esos cinco países del golfo poseen 61 por ciento de las reservas petroleras probadas del mundo, según las estadísticas más recientes recopiladas por BP. Sumemos los otros seis miembros de la OPEP, y el cártel controla tres cuartas partes de los 1.15 billones de barriles de reservas del mundo.



Conforme el resto del mundo ha intensificado la producción petrolera para satisfacer la creciente demanda este año, ha estado agotando sus reservas mucho más rápidamente que la OPEP. A las tasas de producción actuales, el petróleo crudo que ya ha sido encontrado fuera de la OPEP será consumido para alrededor del 2030 más o menos, cuando los cinco países del golfo seguirán teniendo miles de millones de barriles. Por supuesto, los niveles de producción cambian, y algo de petróleo nuevo es encontrado cada año para reemplazar lo que es usado, pero últimamente no mucho.



Las compañías petroleras multinaciones ya están preocupadas. "Como la cantidad absoluta de energía suministrada por los países de la OPEP ha crecido, así como la participación de la OPEP del total, han aumentado las voces de inquietud sobre la seguridad del suministro", dijo Lee R. Raymond, director ejecutivo de ExxonMobil, al hablar en una conferencia de la industria en Viena el mes pasado. "Será difícil calmar estas inquietudes".



Las compañías petroleras quieren desesperadamente recuperar acceso a las reservas del golfo, pero han sido dejadas fuera por décadas. Muchos países de la OPEP tienen monopolios petroleros estatales, más notablemente Aramco en Arabia Saudita, que el país nacionalizó en 1980, y las cinco naciones del golfo ricas en reservas restringen la inversión y la influencia extranjeras sobre sus industrias petroleras. (También lo hacen otros muchos productores petroleros, como México y Brasil).



Las naciones del Golfo Pérsico están bajo creciente presión para que permitan a los gigantes petroleros occidentales regresar; Naimi la describió la semana pasada como una "embestida" contra Aramco y los monopolios de otros estados. Pero su gobierno no ha dado indicios de que esté contemplando alguna apertura importante.



"Las compañías petroleras están en una posición muy diferente", dijo Ann-Louise Hittle, jefa de investigación petrolera macro en Wood Mackenzie, una consultora con sede en Edimburgo. "Lo mejor que pueden hacer es ingresar en los países no miembros de la OPEP y estar listos para cuando la OPEP las invite. Es evidente que hay un embotellamiento para tener acceso a nuevas reservas".



Esto explica la campaña de las compañías occidentales para invertir en Rusia, pese a las acciones del Presidente Vladimir Putin para regresar el control del sector energético al gobierno central.



El aumento en la producción petrolera rusa en la última década ha sido asombroso, y ha ayudad a moderar los precios aun cuando la economía mundial ha estado creciendo y la demanda ha explotado en China, India y otras partes. La producción rusa de 8.8 millones de barriles diarios, por encima en más de un tercio de su bajo nivel post-soviético en los años 90, ahora rivaliza con Arabia Saudita como el máximo productor del mundo. Entre las más recientes decisiones de inversión ahí, ConocoPhillips dijo el miércoles pasado que pagaría 2,000 millones de dólares por una participación accionaria del 7.59 por ciento en Likoil, la segunda compañía petrolera más grande de Rusia.



Pero el respiro ofrecido por Rusia -y por nuevos campos petroleros en el vecino Kazajastán-, los únicos grandes descubrimientos en cualquier parte del mundo en los últimos años podría resultar breve. PFC Energy, una firma consultora, estima que la producción en la ex Unión Soviética alcanzará un clímax de 14 millones de barrilles diarios alrededor de 2012 y luego declinará.



De manera que la industria petrolera debe volverse inevitablemente a la OPEP, según Robert Ebel, jefe del programa energético del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales.



"El acceso a las reservas, ese es el nombre del juego", dijo Ebel. "Uno quiere ir donde están las reservas. De manera que uno a va Rusia, por ejemplo, pero siempre regresa al Golfo Pérsico, porque es ahí donde están las reservas".



La Organización de Países Exportadores de Petróleo ha recorrido un largo camino desde que militantes días del "arma petrolera", cuando los conflictos en Oriente Medio condujeron a embargos y crisis energéticas en 1973 y 1979 que lanzaron a las economías alrededor del mundo a espirales de inflación y recesión.



Hoy en día, la OPEP gira en torno a la estabilidad, y trata de mantener los precios dentro de un rango establecido; no tan bajo que sus miembros estén escasos de ingresos, ni tan alto que la economía mundial sufra o los consumidores recurran a alternativas como el carbón. En la última década y media, la OPEP ha tenido éxito en gran medida, proporcionando una base sólida para el crecimiento económico global.



Ahora, sin embargo, el mundo está bebiendo petróleo como nunca antes, y los precios se han elevado muy por encima de ese rango establecido. Se prevé que la demanda aumente en 50 por ciento en las próximas dos décadas, alcanzando unos 115 millones de barriles diarios para el 2025, y muchos analistas dicen que la OPEP ha sido lenta en invertir en nueva producción para satisfacer la demanda. Según estimaciones de PFC Energy, la OPEP ahora bombea 8,000 millones de barriles de petróleo más cada año de los que encuentra y desarrolla.



Eso significa que los precios probablemente pemanecerán justamente altos por mucho tiempo, según Kevin Norrish, analista de Barclays Capital. Los contratos a futuro para el petróleo para entrega en 2010 se están negociando ahora en 34.30 dólares por barril, o un tercio más que cuando empezaron a negociarse en marzo; ese hecho "está diciendo a las compañías petroleras y la OPEP que se requieren grandes cantidades de inversiones", dijo Norrish. "Es una señal de subinversión en la última década. No es una cuestión a corto plazo".



Ciertamente, no todos los miembros de la OPEP mantienen fuera a los inversionistas extranjeros; algunos, como Nigeria y Argelia, los buscan activamente. Irán permite algunas asociaciones limitadas con compañías petroleras extranjeras, pero las compañías estadounidenses no pueden hacer negocios ahí debido a sanciones impuestas por Estados Unidos. Lsa sanciones contra Libia fueron levantadas recientemente y el país ahora está negociando el regreso de compañías estadounidenses.



Incluso Arabia Saudita abrió tentativamente una puerta, concediendo a Shell y a Total permiso para buscar gas natural. Pero hasta ahora, el petróleo saudita sigue fuera de los límites, y los gigantes energéticos dicen que no quedan muchos otros lugares donde mirar.



"El tiempo de los descubrimientos grandes y fáciles evidentemente se quedó atrás", dijo Thierry Desmarest, presidente y director ejecutivo de Total, en la conferencia de Viena. "Por mucho, la mayor porción de reservas no desarrolladas permanece bajo control estatal, y en gran parte está abierta sólo a compañías petroleras nacionales. La apertura de estas reservas es urgente".



JAD MOUAWAD
The New York Times News Service

Acerca del Autor