Juglares legendarios…



Temprano esta tarde hablaba con mi esposa sobre lo rápido que un adelanto tecnológico superaba a la maravilla del día anterior y cuando estábamos en esa ‘compostura del mundo’ recordé lo insólito que me pareció una información proveniente de Cuba, en la que el hermano que hace las veces de dictador mencionaba que le había enviado recientemente un telegrama a no se quién...


¿Un telegrama?, me preguntó ella, con la curiosidad de quien nunca tuvo uno de esos papeles en sus manos —y por supuesto nunca los envió, porque lo más cerca que estuvo fue leyendo sobre el telegrafista de Aracataca— y por allí llegamos a una hipotética conversación alrededor del año 2040 en la que un joven le comenta a otro que por allá, a comienzo del siglo 21, los abuelos solían comunicarse con emailes o correos electrónicos a través de Internet. ¡Qué anticuados!, posiblemente exclame el sorprendido interlocutor sintiendo cierta lástima por las dificultades que debieron sufrir los ‘viejos’ por tener que utilizar ese sistema obsoleto.


¿Qué usarán —o usaremos— entonces? Vaya usted a saber.


En medio de esas disquisiciones, nos pusimos trascendentales y nos dio curiosidad saber qué porcentaje de la correspondencia que lleva y trae hoy el correo de Estados Unidos corresponde a cartas. Si, ¡cartas!, esas simples misivas que ya hasta a mi, que no soy precisamente un tierno, me parecen cosa del pasado. Llegamos a la conclusión que muy pocas. Los mensajes de texto, los correos electrónicos, los apuntes en ‘twitter’ y los demás que se me escapan en este momento de cierre, han acabado poco a poco con esa práctica y ahora es como una especie en vías de extinción sin ONG que la cuide. ¡Se jodieron las cartas!, aunque sigan llegando las cuentas de cobro.


Y seguíamos ‘botándole caspa’ al asunto, cuando de repente escuchamos en la TV al bocón de Hugo Chávez despotricando de Colombia y de Álvaro-Álvaro por el cuento de las bazucas y las bases norteamericanas y yo me quedé pensando ¿para qué sirve tanto adelanto, si todavía Uribe tiene que andar como los juglares de hace dos siglos explicando en persona algo que sólo al país compete? ¡Por algo será!

Alfredo Mantilla
editor@elcolombiano.net

Acerca del Autor