La Argentina de la era Basile no levanta cabeza y defrauda al caer frente a España

2-1 cayó ante la selección de Aragonés

La selección argentina defraudó en su visita a España y cayó con justicia 2-1 en un amistoso que evidenció las carencias del equipo de Alfio Basile, donde tan sólo Leo Messi tuvo detalles de grandeza en el primer tramo.



Argentina resucitó a España. España caminaba mustia y sin rumbo hasta que Argentina le dió oxígeno en Murcia. Sin creación en la zona ancha, Argentina nunca pudo surtir de verticalidad especialmente en el segundo tiempo ni a Saviola ni al Kun Agüero cuando saltaron al césped en la recta final. La baja de Maxi, lesionado, la notó en demasía la escuadra de Basile.



España no ofreció un fútbol espectacular, ni mucho menos, pero a diferencia de los últimos tiempos derrochó ganas, exhibió coraje y tuteó desde el pitazo inicial a un adversario que vende muy caras sus derrotas.



El examen final que suponía el partido para España y su seleccionador, Luis Aragonés, criticado desde todos los frentes tras los fracasos en Irlanda del Norte y Suecia, tuvo un final feliz para 'la roja'.



La albiceleste, una selección con mucho carácter, competitiva como pocas y con verdadero espíritu de equipo, esas virtudes que tanto se han echado de menos en España en muchas ocasiones, fue superada con relativa claridad.



En un terreno de juego en condiciones muy deficientes, ante un rival de prestigio, la selección española jugó su mejor partido en mucho tiempo, con una gran actuación de Andrés Iniesta, la batuta de Xavi Hernández, la confirmación del gran momento de forma de David Villa y otra noche gris de Fernando Torres.



El delantero del Atlético de Madrid apenas entró en juego en la primera parte. Lo intentó todo, peleó con entusiasmo, pero le faltó inspiración y Luis Aragonés le sustituyó en el arranque del segundo acto.



España se jugaba mucho en el envite después de los últimos acontecimientos. Argentina también. La derrota por 3-0 en Londres frente a Brasil, su eterna rival, hace poco más de un mes, dejó a los albicelestes ansiosos de resarcirse cuanto antes.



El miedo a perder de ambas selecciones quedó patente en el arranque del encuentro, con mucho juego en el centro del campo y poco cerca de las porterías, aunque Miguel Angel Angulo dispuso de una excelente ocasión de gol, tras un pase de Andrés Iniesta, que desperdició delante de Abbondanzieri (m.11).



A España, atascada en un sinfín de pases horizontales, sin desborde por las bandas, le resultaba casi imposible crear jugadas de peligro ante el portero del Getafe.



Argentina tampoco hizo trabajar a José Manuel Reina en la primera media hora de partido. El primer intento ofensivo del equipo de Basile no llegó hasta el minuto 32, cuando Messi disparó fuera por poco.



Con las fuerzas muy igualadas, un espectacular disparo de Xavi desde la frontal del área supuso el 1-0 para España en el minuto 33 de partido.



El equipo de Luis Aragonés necesitaba una alegría para mitigar tantas penas, y ponerse por delante en un partido contra Argentina no es cualquier cosa. Por eso los jugadores españoles celebraron el gol con entusiasmo.



Pero Argentina devolvió el golpe de inmediato. Lo firmó Bilos (m.35), que batió a Reina con relativa facilidad tras recibir dentro del área un pase de Pablo Zabaleta. La defensa española volvió a dar demasiadas facilidades en esa jugada, algo habitual en los últimos tiempos



Un disparo fuera de Tévez tras un magnífico pase en profundidad de Messi y una 'rabona' de David Villa que contrarrestó Abbondanzieri fueron el preludio del descanso.



En el segundo tiempo, con Xabi Alonso y Cesc en el campo, España fue mejor. Argentina echó mucho de menos a Juan Román Riquelme. Javier Mascherano y Federico Insúa no supieron marcar el ritmo y la selección de Alfio Basile apenas creó problemas al equipo español.



Una magnífica maniobra de Iniesta dentro del área argentina la cortó Roberto Fabián Ayala con un penalti que supuso el 2-1 a favor de España, con la firma de Villa.



España tuvo contra las cuerdas a Argentina durante un buen rato y llegó a la recta final del duelo convencida de que el triunfo no se le podía escapar. Argentina no se dio por vencida hasta el último minuto, pero hoy tuvo como rival a una selección motivada como no lo estaba desde hace tiempo.



Puede ser el principio del fin de la crisis española y es, sin duda, un respiro para Luis Aragonés. Una nueva derrota habría tenido consecuencias dramáticas para el entrenador madrileño. Del otro lado, Alfio Basile no se debe sentir muy tranquilo, ya que la selección no termina de encajar y volvió a defraudar a sus millones de seguidores.

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