el colombiano

La disputa de Noemí Sanín y el fracoso del presidente

Cuando todavía no se calmaban los ánimos en la embajada de Colombia en España, por cuenta de la bronca armada por la titular de esa sede diplomática y ex candidata presidencial, Noemí Sanín, y su ex amiga de más de 20 años y subalterna, Nora Trujillo, una nueva polvareda se levanta en ‘la madre patria’ y esta vez el protagonismo central corrió por cuenta del presidente Álvaro Uribe, quien se presentó a una cena de gala que dieron los reyes Juan Carlos y Sofía en Palacio, como si estuviera vestido por el mismísimo ‘Tirofijo’.

La cita fue en el Palacio de Oriente, en el marco de la reciente visita del primer mandatario a España e Inglaterra, y los invitados de honor eran, por supuesto, Uribe y su esposa Lina.

Poco acostumbrado a las estrictas exigencias protocolarias de la corona, el presidente de los colombianos se encontró con la sorpresa que debía ir a la referida cena muy tieso y muy majo, con frac de reglamento, banda nacional terciada en el pecho y listo para recibir medalla y cadena. ¿Y qué sucedió? Pues que al parecer el presidente se vino a enterar a última hora de toda esa parafernalia estética, ya que ni la cancillería, ni la embajada, le habían puesto al tanto de los trapos que debía llevar a la cita con los Borbón y por lo tanto doña Lina no le había incluido en su ajuar las prendas adecuadas para estar presentable en la cita real.

Por eso Uribe dio la cara con un atuendo casi que ‘cantisflesco’: un frac varias tallas más grande, con pantalón que le arrastraba y la chaquetilla blanca que va por debajo del saco -que debe llegar sólo hasta la cintura- tan larga que llegaba a cubrirle hasta donde termina la cremallera. Un verdadero esperpento que daba ‘pena ajena’ y hacía lucir al primer mandatario como vestido por sus enemigos. Un verdadero ‘oso’.

Luego del desaguisado, la búsqueda de culpables recorrió la Cancillería, la Embajada, pasando por la gente de protocolo, hasta llegar al sastre presidencial, Ricardo Pava, quien se lavó las manos y le tiró ese ‘frac de Llorente’ a Noemí.