La FDA analiza el riesgo de los anti depresivos en los adultos

Se han presentado muchas situaciones de tendencias suicidas

La FDA recomienda aumentar las cautelas con los antidepresivos Por primera vez, la FDA (la agencia estadounidense del medicamento) reconoció hace unos días que existe una relación real entre el consumo de antidepresivos y un aumento de los pensamientos y las conductas suicidas en niños y adolescentes. Tras este descubrimiento su atención se centra ahora en los posibles riesgos de estos fármacos en adultos.



Los expertos de la agencia estadounidense revisarán con lupa todos los datos de los ensayos clínicos con adultos para comprobar si en ellos los antidepresivos también aumentan los pensamientos suicidas, como ocurre con los menores. También en el Reino Unido se llevarán a cabo nuevos estudios al respecto.



Aunque la FDA ya examinó anteriormente esta cuestión sin encontrar ninguna relación entre los medicamentos y el suicidio en adultos, la confirmación de que esta asociación sí existe en los adolescentes ha suscitado temor también entre las personas adultas.



En este caso, a diferencia de lo que ocurrió con el estudio de los antidepresivos en niños, la FDA dispone de bastantes datos. Así, según informa ‘The Wall Street Journal’, cuenta con una base de datos de 234 ensayos para 20 fármacos diferentes que piensa utilizar en las nuevas investigaciones.



El objetivo es examinar detalladamente todos los datos para intentar encontrar algunas características individuales que pudieran indicar tendencias suicidas entre los adultos.



Mientras llegan los resultados definitivos, los médicos explican que los niños y los adultos no siempre responden a los fármacos de la misma manera. Esto puede ser lo que ocurre con los antidepresivos, ya que la mayoría de los que se usan en la actualidad -los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina- son efectivos en los adultos, pero sus efectos positivos no se han demostrado para los niños.



Diversas teorías



La causa por la cual algunos medicamentos podrían aumentar las tendencias suicidas en algunos jóvenes y no en adultos se desconoce. Sin embargo, el periódico estadounidense recoge diversas teorías al respecto.



Una de ellas señala que las personas más jóvenes tienen menos control sobre sus impulsos o menos capacidad para arreglárselas cuando se encuentran con efectos del fármaco que no esperaban. Otra de las teorías considera que la depresión de los adolescentes es diferente a la que padecen los adultos y las reacciones ante los medicamentos son también distintas.



Las dudas sobre los posibles riesgos de los antidepresivos en adultos nunca han desaparecido completamente, pero con los nuevos estudios que se van a realizar la FDA tratará de zanjar la cuestión de manera definitiva.



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