“La historia me absolvió”

He sido absuelta por la Fiscalía General de la Nación de los cargos que divulgaron con despliegue los medios de comunicación en su momento.


En su fallo del pasado 21 de septiembre de este año la Fiscalía General de la Nación afirma: “... resulta que la implicada GLORIA GAITÁN JARAMILLO, en momento alguno desarrolló conducta tendiente a apropiarse de algunos bienes perteneciente al MUSEO GAITÁN. Súmese a lo anterior, la multiplicidad de escritos que GLORIA GAITÁN JARAMILLO dirigió a los diferentes organismos de control del Estado poniendo en conocimiento la problemática que se venía presentando con el Instituto Colombiano de la Participación “JORGE ELIÉCER GAITÁN” (COLPARTICIPAR), con ocasión del abandono del Estado en su preservación y las rencillas políticas que se originaron con el magnicidio de JORGE ELIÉCER GAITÁN y que ahora quieren revivir en cabeza de sus familiares.


El fallo confirma la resolución del fiscal 223 al referirse a las acusaciones que me hiciera la administración Uribe aduciendo un manejo doloso de los recursos del Instituto Jorge Eliécer Gaitán: “El anterior manejo de los recursos de Colparticipar es el producto y afán de mantener viva la memoria de su padre, observándose claros matices sentimentales que llevaron incluso a que se confundieran recursos del estado con recursos propios en los gastos y contabilidad de la institución. En el plenario son muchas las personas que señalaron que GLORIA GAITÁN sacaba de su peculio personal recursos para cubrir las necesidades apremiantes de la institución…”.


Y continúa diciendo la Fiscalía: “Es precisamente GLORIA GAITÁN JARAMILLO quien, asumiendo su rol de hija de JORGE ELIÉCER GAITÁN, busca preservar su nombre y vigencia en la vida nacional, y es por ello y no por otro aspecto, que cuida los bienes de su desaparecido padre. Y este actuar surge especialmente por los antecedentes que se habían venido presentando, como es el hecho de que en épocas pasadas hubieran quemado la mayoría de documentos históricos de su padre, para ella de vital importancia a efectos de mantener viva la memoria de JORGE ELIÉCER GAITÁN ”.


La Fiscalía General de la Nación se refiere a la quema de documentos gaitanistas pertenecientes al Museo Gaitán, ordenada por Rodrigo Lloreda - en aquel entonces Ministro de Educación del gobierno de Julio César Turbay Ayala - y al robo que se perpetró bajo las órdenes del Presidente Andrés Pastrana Arango con el propósito de hacer desaparecer dolosamente la documentación que demostraba el genocidio premeditado, sistemático y generalizado contra el Movimiento Gaitanista, gestado por el gobierno de Mariano Ospina Pérez cuando fungía como Secretario Privado de la Presidencia de la República el también ex presidente Misael Pastrana Borrero, padre de Andrés Pastrana.


Esta liquidación de la documentación ha buscado hacer desaparecer la huella que, sin lugar a equívocos, señala a la oligarquía liberal y conservadora como autores de la violencia que se inició en 1945 y que se prolongó hasta 1954, período violento que los cortesanos a sueldo del régimen, historiadores y comunicadores, han pretendido transformar en una guerra fratricida de pueblo liberal y conservador, ocultando así el carácter de clase que inspiró ese horrendo genocidio, como lo denunció mi padre en discurso que transcribió el 13 de abril de 1947 el diario Jornada, vocero del Movimiento Gaitanista, exclamando:“Pueblo de todos los partidos: ¡os están engañando las oligarquías! Ellas crean deliberadamente el odio y el rencor a través de sus agentes, asesinando y persiguiendo a los humildes, mientras la sangre del pueblo les facilita la repartición de los beneficios económicos y políticos que genera tan monstruosa política”.


El “documenticidio” fue completado por el periodista Hernando Corral quien, con estos actos vandálicos se quitó la careta de informante que venía desempeñando soterradamente, al hacerse pasar por “izquierdista”. Pero Alvaro Uribe requirió de sus servicios como liquidador del instituto que otrora fuera creada para conservar y honrar la memoria de Gaitán, ordenando por escrito “destruir las filmaciones del 9 de abril” y demás documentos que dieran fe del carácter revolucionario, antioligárquico, anticapitalista y antiimperialista de Jorge Eliécer Gaitán.


Concluye la Fiscalía General de la Nación: “Por último ha de recalcarse, que visto dentro de un contexto general, los dichos de la indagada se muestran acordes a la realidad social y política que se desarrolla en torno a lo poco que quedó de Jorge Eliécer Gaitán. Han sido GLORIA GAITÁN y su familia las únicas personas que se han dedicado a salvaguardar no sólo los bienes materiales sino el nombre de quien en alguna época detentó las calidades para ser Presidente de la República, caso contrario ocurre con la actual administración, que está en punto de liquidar el instituto[2], tal como se vislumbra del oficio entregado el 7 de septiembre de 2004, donde HERNANDO CORRAL firma como Director Liquidador”.


La liquidación del Instituto Jorge Eliécer Gaitán ya fue consumada por el gobierno de Alvaro Uribe, acorde con el propósito de enterrar la memoria del líder popular, como lo preconiza el Alto Comisionado para la Paz, el psiquiatra Luis Carlos Restrepo”.[3] Una calumnia sirvió como pretexto para cerrar el Instituto, lo que recuerda la invención de las armas de destrucción masiva para invadir a Irak. Pero, una vez aclarada la verdad, el daño ya está hecho.


Agradezco de corazón a quienes se regocijarán conmigo y con mi familia por un episodio más ganado en esta larga e intensa batalla librada desde hace más de medio siglo por impedir el entierro y desaparición de la ideología socialista, revolucionaria y antiimperialista de mi padre, Jorge Eliécer Gaitán. Ahora empieza una nueva etapa: luchar por recuperar el Museo Gaitán hoy en manos de la reacción y reabrir el Instituto Gaitán, contando quienes desde las organizaciones populares y progresista de Colombia y del exterior, nos han ofrecido su apoyo. Bogotá, octubre de 2006. GG


[1] El Tiempo, que me hizo “el honor” de aparecer en primera página con enormes titulares que difundían esas infamias se ha negado sistemáticamente a publicar esta rectificación. Lo mismo ha sucedido con la Revista SEMANA.


[2] La liquidación del Instituto significó, además, la destrucción, entre otros, de la correspondencia íntima cruzada entre Jorge Eliécer Gaitán y Amparo Jaramillo (su esposa), así como las cartas de Gaitán a mí, su única hija, archivo que se me impidió recuperar cuando fui destituida de la Dirección del Instituto, como hicieron con todas mis pertenencias personales, incluyendo la totalidad de mi biblioteca y archivo particulares, documentos que el liquidador ordenó destruir.


[3] Ver Libro Saqueo de una Ilusión, 1998. Pags. 179-189. Ensayo titulado: La Sangre de Gaitán”, por Luis Carlos Restrepo.

Gloria Gaitán
glorigaitan@yahoo.es

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