“La paz necesita sinceridad”, dice el presidente Uribe al jurar su segundo mandato

Hechos irreversibles de reconciliación deben ser enlace entre seguridad y paz

Bogotá, 7 ago. (SNE).- El Presidente Álvaro Uribe Vélez reafirmó este lunes su intención de lograr la paz en Colombia, a partir de la sinceridad y de los hechos de paz que legitimen el diálogo con los grupos armados ilegales.



“Reitero nuestra voluntad de lograr la paz, para lo cual únicamente pedimos hechos. Hechos también irreversibles que expresen el designio de conseguirla”, dijo Uribe durante su discurso tras jurar para su segundo período presidencial 2006-2010 en el Capitolio Nacional.



El Presidente Uribe manifestó que, si bien en los últimos cuatro años ha puesto todas las energías en la recuperación de la seguridad, está dispuesto a imprimir el mismo entusiasmo y generosidad a la paz.



“Hemos insistido sin temor en nuestras acciones en procura de la seguridad. No nos frena el miedo para negociar la paz. Confieso que me preocupa algo diferente: el riesgo de no llegar a la paz y retroceder en seguridad. La paz necesita sinceridad. Por eso los hechos irreversibles de reconciliación deben ser el enlace entre seguridad y paz”, dijo Uribe.



El Mandatario defendió la tesis de los hechos de paz como el elemento que concretará la posibilidad de un acercamiento y rechazó “los discursos de paz desvirtuados por la violencia” pues señaló que “generan escepticismo que bloquea el sendero de acercamientos”.



Puso como ejemplo el camino que está recorriendo España, “El Gobierno Español ha señalado como una de las razones para el diálogo que allí se abre espacio, la circunstancia de que en los últimos 3 años no se han presentado asesinatos imputables a la organización que empieza a ser interlocutora de voceros oficiales”.



Si bien Uribe expresó su temor en que, por ser generoso en la paz no se pueda llegar a ella y por el contrario se retroceda en seguridad, indicó que con los hechos de paz se consigue apoyo popular al diálogo al tiempo que la fuerza pública siente que ha cumplido con su deber.



“En medio de la violencia, el diálogo se desgasta y la búsqueda de la paz desmotiva la tarea de la institución armada legítima… la generosidad oficial en negociaciones con los violentos, que muchas veces es injusta, es entendida por la comunidad cuando los hechos demuestran buena fe y honestidad de los beneficiarios”, dijo Uribe.



Según el Presidente la violencia ha sido una interferencia violenta de la política y la democracia que debe desarrollarse con la fuerza de los argumentos.



Sostuvo que es preciso ponerle fin al cóctel integrado por las formas de lucha de los grupos ilegales, la debilidad estatal para enfrentarlos y la reacción ilegítima y violenta para contrarrestar a los primeros.



“Nunca permitiremos la paz engañosa que cualquiera quiera asegurar basado en la capacidad criminal que le permita torcer la voluntad democrática”, manifestó Uribe.



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