Las ventajas de cualquier SUV, más el ahorro de combustible

Una línea exterior moderna y un espacio interior cómodo, hacen de esta máquina una buena opción familiar...

Hasta el viernes pasado lo más cerca que había estado de un vehículo híbrido (gasolina y eléctrico) era en las semanales visitas de mi amigo Francisco a la oficina. Un par de veces le pregunté cómo era ese cuento y él me hizo una explicación rápida de lo básico del funcionamiento, pero nada más. Que cuando paraba en los semáforos y en los arranques trabajaba fundamentalmente la parte eléctrica y que cuando le imprimía al carro algo de velocidad entraba en juego el factor gasolina.



Algo en lo que hacía mucho énfasis era en el ahorro que le estaba significando en combustible y que esa había sido su razón principal para comprar el auto. Francisco trabaja en ventas y es mucha calle la que tiene que trajinar en su día a día.



Pues bien, ese factor fue lo primero que me llamó la atención del Ford Escape Híbrido 2005 que conduje durante toda esta semana: su planilla descriptiva destaca las 36 millas por galón que recorre dentro de la ciudad y las 31 millas que cubre en carretera. Una tremenda ventaja si tomamos en consideración el alza constante que estamos viendo en los precios de la gasolina, que ya en algunas latitudes sobrepasan los tres dólares por galón. Algunos dependientes de gasolineras incluso se han quejado de los continuos cambios que tienen que hacer en los precios.



Contrario a los carros normales, los híbridos rinden más dentro de la ciudad que fuera de ella y eso es precisamente por lo que me comentaba Francisco. El Escape 2005 depende de su motor eléctrico impulsado por batería de 330 V hasta alcanzar las 40 millas por hora. Pasado ese límite empieza ‘a trabajar’ el motor de combustible.



No tengo ni idea cómo se comporta el vehículo de mi amigo, pero debo confesar que me había formado la idea que los híbridos eran autos con poca fuerza y cuál no sería mi sorpresa al experimentar que el Escape lejos de mostrar algún tipo de debilidad en arrancada o velocidad, es una suerte de ‘caballo brioso’ que guarda una verdadera sorpresa en su motor de 2.3 litros de ciclo tipo Atkinson, diseñado para proveer eficiencia a la potencia del vehículo, lo que lo hace sentir como si tuviera mayor cilindrada.



Y para seguir en la tónica de la potencia, otro de los factores que me llamó la atención del híbrido de Ford es que cuenta con un sistema de frenos realmente potente, en el que el conductor se siente confiado desde las primeras vueltas. Esto para mi es muy importante. Detesto aquellos carros en los que se hace necesario llevar el pedal a fondo para sentir que los frenos están haciendo bien su trabajo.



En una conversación de expertos escuché que en los híbridos se podía ‘sentir’ el pase de uno a otro sistema y luego de conducir este 2005 Escape pienso que he perdido algo de ‘sensibilidad’ por cuanto me fue imposible precisar en qué momento se producía ‘el saltico’. Me entretuve mirando el diagrama explicativo en la pantalla del navegador de que viene dotado el vehículo -donde se puede observar el momento en el que se usa el motor o la batería-, pero eso es algo que no recomiendo, porque puede suponer mucha distracción para el conductor, aunque en últimas puede servir de entretenimiento para la familia. Sobretodo para los niños.



La Ford Escape Hybrid cuenta con un sistema computarizadoo centro de mensajes que brinda al conductor a todo momento información general del vehículo tales como millas restantes para vaciar el tanque, estado de las puertas, cinturón de seguridad, entre otros.



El vehículo que conduje viene con un precio básico de $26,380, pero con el equipo opcional llega a $30 mil dólares.







Alfredo Mantilla
director@elcolombiano.net

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