Libros importantes para esos jóvenes lectores

En vez que sus hijos estén a cada rato pegados al televisor, al nintendo y a toda esa gama de juegos electrónicos, es más saludable y productivo, de cara al futuro, inculcarles desde temprano el hábito de la lectura

Aquellos niños que son ávidos lectores pueden recibir grandes beneficios con su proeza literaria. Gracias a la lectura se amplía el vocabulario, y se logra una mayor comprensión de la gramática y el uso de las palabras, entre otras lecciones educativas.



El acto de leer también fomenta la imaginación infantil, abriéndola a los viajes, a las diferentes culturas y una amplia gama de ideas que se remontan más allá de sus pequeños mundos.



Los expertos exhortan a los padres y suministradores de cuidados que les lean a los niños lo antes posible, para fomentar el amor a la literatura a temprana edad. No es inusual que una madre futura le lea al bebé mientras éste está en gestación, y prosiga haciéndolo después del nacimiento, desde que es infante o párvulo hasta que inicia la escuela.



Mientras más contacto tenga el niño con la lectura y la escritura, más propenso será a crear una afinidad con disfrutar de un buen libro; o continuar “devorando” obras literarias por el resto de su vida. Al leerles en alta voz a los niños pequeños, los padres les ayudan a adquirir destrezas previas que necesitarán para aprender a leer en la escuela. La lectura a los niños se ha identificado como fuente de desarrollo precoz del aprendizaje a leer y escribir, incluyendo el conocimiento del alfabeto, impresión y características del lenguaje escrito.



Además, la lectura compartida entre padre e hijo durante los años de enseñanza preescolar, conduce a mayores logros de lectura en la educación elemental, según un estudio publicado por Review of Educational Research.



Buena parte del acto de promover la lectura en los niños consiste en ponerlos en contacto con una gran variedad de libros. A continuación, una lista de algunos libros infantiles populares para pequeños lectores mayores de 4 años (aunque también se pueden disfrutar en compañía de niños mucho mayores).



“Where the Wild Things Are” (Dónde están las cosas salvajes) de Maurice Sendak. Este libro ilustrado, ganador de la Medalla Caldecott, narra la historia de un niño que se enoja y va en busca “de donde están las cosas salvajes”.



“Miss Nelson is Missing” (La señorita Nelson está perdida) de Harry Allard. Los alumnos de Miss Nelson se portan mal con demasiada frecuencia. Pero todo cambia cuando la sustituta Viola Swamp, los atemoriza de tal manera, que se transforman en estudiantes ejemplares.



“Green Eggs and Ham” (Huevos verdes y jamón) de Dr. Seuss. Si bien las caprichosas rimas de Dr. Seuss bastan para entretener, este clásico acerca de Sam-I-Am y su afición por los huevos verdes con jamón lo convierte en un favorito seguro.



“Where the Sidewalk Ends” (Donde termina la acera) de Shel Silverstein. Silverstein, poeta, compositor y artista, presenta una colección de raras observaciones y poesía inteligente que captará la imaginación de los pequeños lectores.



“Cloudy With a Chance of Meatballs” (Nublado con posibilidad de bolitas de carne) de Judi Barrett. Los niños reirán de lo lindo con este cuento de un pueblito llamado Chewandswallow, donde, tres veces al día, cae una lluvia de todo tipo de alimentos.



“The Velveteen Rabbit” (El conejo de peluche) de Margery Williams Bianco. Un encantador cuento que narra el amor de un niño por su conejito de peluche, quien cobra vida mágicamente.



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