Los hispanos ponen su acento al destructor Donald Cook

Puerto Rico, México, Costa Rica o Perú son algunos de los orígenes o la procedencia familiar de los tripulantes del destructor "USS Donald Cook", que mañana arriba a Rota, en el sur de España, dentro del despliegue del escudo antimisiles de la OTAN.

A bordo viajan también desde un joven nacido en la base naval hispano-norteamericana hasta un oficial especialista casado con una gaditana, que ya ha vuelto a su casa, a diferencia de la marinería más joven y enrolada para los períodos más largos y que tendrán en Cádiz su nueva morada.

La expectación del destino, no por conocido, deja de tener atracción entre los hombres y las mujeres que durante más tiempo vivirán en el sur de Europa y a quienes se sumarán en este año y el próximo las dotaciones de los otros tres destructores Aegis del escudo antimisiles: el "USS Ross", el "USS Porter" y "USS Carney", todos de la clase Arleigh Burke.

Mil cien marinos a los que se unirán sus familias hasta rondar las 3.000 personas en la bahía gaditana completarán en unos 18 meses el trayecto inverso al que muchos españoles emprendieron durante siglos en sentido oeste.

Ahora entre la marinería son quienes dominan el español los que cuentan con esa ventaja de la que pueden hacer partícipes a sus compatriotas.

Mauro Vizcarra, nacido en Miami de padre puertorriqueño y madre mexicana, con 16 años en la Marina de guerra estadounidense y responsable de electricidad a bordo, dice de sus compañeros de viaje que quiere "enseñarles un poco de la cultura hispana", aunque admite que siempre ha querido "estar estacionado en Europa".

"Cuando esta oportunidad se presentó mi esposa y yo decidimos que queríamos venir a este barco. Tomar un tiempo en Rota. Yo voy a estar en Rota por cuatro años", precisa Vizcarra.

Con dos años y medio en la Marina norteamericana, Elihu Santos, se ocupa del sistema de lanzamiento vertical y a sus 21 años tiene cuatro hijos pequeños y su mujer no llegará a España hasta agosto pues esperará a dar a luz a la primera niña.

"Llegando al barco me dijeron: vas a ir a España y mi esposa estaba muy emocionada. Era mucha suerte para mí", relata al recordar cómo supo de su nuevo destino.

Santos afirma que "va a ser una gran oportunidad para ellos" e inquiere sobre el sistema de enseñanza en España donde pretende escolarizarlos.

Recuerda que él nació en Texas y fue criado en México y Puerto Rico y reconoce que está "muy emocionado" por sus hijos.

Entre los veteranos del buque, la sargento Diana Junco, con 19 años en la Marina pero solo tres meses en este barco, pertenece al grupo de navegación, donde es una jefa especialista en operaciones, y subraya que el destino en el sur de Europa "es una gran oportunidad de conocer un lugar nuevo".

Recuerda que entró en el Navy al principio "para conocer el mundo" y ha estado por muchos lugares. "Ahora España, un lugar que no había conocido", agregó.

Aunque ella no estuvo entre las pioneras en embarcar, sí recuerda que el cambio en las comunicaciones ha sido abismal y ahora "hay muchas cosas como Facebook u otras avenidas para comunicarse con la familia".

"Quiero hacer lo máximo que pueda hacer el tiempo que esté" y explica que quiere aprovechar la proximidad para visitar "otras partes de Europa".

El bombero Luis Alberto Maldonado, cuya madre es de San Luis de Potosí y su padre de Guerrero (ambos de México), se enroló hace 18 meses y ya sabía cuando estaba en la escuela de bomberos que el navío al que está asignado estará con base permanente en España.

Con sonrisa pícara dice que le encanta "el fútbol, ver los partidos", además de "la pesca" y agrega que le gustaría "ver unos toreros".

Alfonso Bauluz

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