Mueren 15 militares en campo minado en frontera con Venezuela

Los efectivos fueron sorprendidos por las minas cuando se trasladaban entre Tibú y la población vecina de La Gabarra

Bogotá, 31 jul.- Quince militares colombianos murieron hoy al introducirse en un campo minado instalado por presuntos guerrilleros de las FARC en la localidad de Tibú (frontera nordeste con Venezuela), dijeron en Bogotá las autoridades castrenses.



El comandante de las Fuerzas Militares, el general Carlos Alberto Ospina, precisó a la prensa que en la celada perdieron la vida un oficial, un suboficial y trece soldados.



Los efectivos fueron sorprendidos por las minas cuando se trasladaban entre Tibú y la población vecina de La Gabarra, ambas en el departamento Norte de Santander, limítrofe con Venezuela.



Ospina explicó que las tropas se movilizaron tras recibir informes sobre la supuesta aparición de rebeldes que montaron sobre la misma carretera un retén para el control del tráfico.



Una versión facilitada de forma preliminar por fuentes militares de la región indicaba que la alarma estaba relacionada con la presunta colocación de un vehículo cargado con explosivos en esa carretera.



Las cargas se activaron al paso del vehículo ocupado por los efectivos, por un paraje conocido como Carboneras, dijo Ospina.



La acción se atribuyó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), guerrilla que actúa en la zona junto a la del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y facciones de paramilitares al margen del proceso de paz del Gobierno con la organización Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).



La celada tuvo lugar horas después de que se activara un automóvil cargado con unos veinte kilos de explosivos al paso de dos camiones militares por un barrio del noroeste de Bogotá.



La deflagración causó la muerte de un indigente y heridas a veinte soldados y a dos civiles, según precisaron fuentes gubernamentales.



La Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, que tiene a cargo la atención a las víctimas de la violencia, informó de que el vehículo-bomba también destruyó dos autos y causó daños en 40 domicilios.



El Gobierno del presidente Alvaro Uribe ofreció una recompensa de 1.000 millones de pesos (unos 412.200 dólares) por informes que faciliten la identificación y captura de los responsables de este ataque terrorista, que las autoridades atribuyeron a las FARC.



Los atentados se registran a una semana de la toma de posesión del presidente, Alvaro Uribe, para su segundo mandato de cuatro años, tras ganar la reelección en los comicios del pasado 28 de mayo.

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