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Incinerar basura, una condena de 30 años que expertos mexicanos buscan evitar Raúl Estrada México, 14 jun (EFE).- La quema de 4.500 toneladas de basura al día durante 30 años en la Ciudad de México no solo violará las leyes nacionales de protección al medioambiente, sino convenios internacionales, advirtieron hoy expertos que rechazan una planta que tendrá esa misión. Y es que la Agencia de Gestión Urbana de Ciudad de México otorgó a Proactiva Medio Ambiente, del grupo francés Veolia, una licitación para que construya una planta de termovalorización que producirá electricidad para las 12 estaciones del Metro a partir de la quema de 4.500 de las casi 13.000 toneladas de basura que genera la urbe. La termovalorización consiste en descomponer los residuos orgánicos a través del calor y, con el vapor producido, generar energía eléctrica. Los desechos restantes de la incineración se pueden emplear en la industria de la construcción. Raúl Sergio Cuéllar, director técnico de desechos sólidos en Ciudad de México de 1997 a 2005, explica a Efe que el concepto termovalorización es un eufemismo para no llamar a la quema de basura por su nombre: incineración. “México firmó el Convenio de Estocolmo para frenar la incineración, entonces no puede aceptar tecnologías que generan sustancias altamente tóxicas, persistentes y bioacumulables como las dioxinas y los furanos, porque no hay manera de contenerlas”, señala Marisa Jacott, directora de la organización Fronteras Comunes. A través del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, en vigor en México desde 2004, los países se comprometen a “poner fin a la incineración de desechos a cielo abierto y otras formas controladas de incineración”, incluida la de vertederos. Según Veolia, que opera 63 plantas de este tipo en todo el mundo, la termovalorización es un proceso que reduce los gases de efecto invernadero (GEI), controla las emisiones de dioxinas y furanos y es reconocido en Europa por su eficiencia energética. Estas plantas operan en muchas ciudades del mundo y “están sumamente controladas, vigiladas por las autoridades, para cumplir con todos los estándares y normas ambientales”, dice a Efe Federico Casares, director de Desarrollo de Negocios y Relaciones Institucionales de Veolia México. El jefe de la Agencia de Gestión Urbana de Ciudad de México, Jaime Slomianski, quien no estuvo disponible para ser entrevistado por Efe, también ha defendido esta tecnología y asegurado que está respaldada por resultados ambientales satisfactorios en Europa y Asia. Sin embargo, en enero de 2017 un documento de la Unión Europea advirtió que “la eliminación, ya sea en vertederos o mediante incineración con escasa o nula recuperación de energía, es habitualmente la opción menos favorable para reducir las emisiones de GEI”. Además de violar el Convenio de Estocolmo, organizaciones ambientalistas denuncian que la incineración de residuos atenta contra el derecho a un medioambiente sano garantizado por la Constitución, y viola normas sobre manejo de rellenos sanitarios y la emisión de sustancias peligrosas al ambiente. El director de Greenpeace México, Gustavo Ampugnani, asegura que tras el cierre del relleno sanitario del Bordo Poniente en 2011, el más grande de América Latina con una extensión de 721 hectáreas, se perdió la oportunidad de implementar un modelo de gestión basado en basura cero. “Lo dejaron pasar y hoy nos dicen: o mandamos la basura a quemar o se joden y la basura va a estar en las calles. El Gobierno de la Ciudad de México se está dando un tiro en el pie”, señala. Basura cero es un modelo de gestión de residuos sólidos urbanos que tiene como objetivo reducir la generación de basura y recuperar los materiales, en vez de eliminarlos. Ramón Ojeda Mestre, experto en derecho ambiental internacional, denuncia además que no hubo proceso de saneamiento del Bordo -que recibió 76 millones de toneladas de basura en el tiempo que operó (1985-2011)-, como estipula la norma sobre tratamiento de residuos sólidos urbanos. Ahí se construirá la planta de Veolia, la primera de este tipo en América Latina y que empezará a operar en 2020, violando además la norma sobre residuos peligrosos, la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos e incluso el Acuerdo de París, que fija las metas para reducir la emisión de GEI. “Si de todo eso no nos hacen caso aquí, iremos a tribunales internacionales y desde luego que nos lo van a conceder, va a quedar México en ridículo”, advierte Ojeda sobre los planes de los grupos ambientalistas para echar atrás el contrato para la construcción, operación y mantenimiento de esa instalación durante los próximos 33 años.

“Para ser árbitro en Colombia hay que ser gay”: Vice de Fedefútbol


El presidente de la División Aficionada del Fútbol Colombiano, Difútbol, Álvaro González Alzate, señaló hoy que al parecer para formar parte de las altas esferas del arbitraje nacional es requisito ser homosexual, al hacer alusión a la demanda por acoso sexual contra Óscar Julián Ruiz.

González Alzate, que además es uno de los vicepresidentes de la Federación Colombiana de Fútbol, manifestó que hay un malestar generalizado en los diferentes colegios arbitrales por un tema que nadie confirma pero es un secreto a voces.

“Hay prácticamente un malestar muy alto en un buen número de árbitros del país por ese tema, porque nadie presenta pruebas, y tampoco se atreven a hablar, pero se comenta que uno de los primeros requisitos que se tiene para llegar a las altas esferas del arbitraje colombiano es ser homosexual, y eso sí me parece muy grave”, señaló González Alzate desde Argentina a Antena 2 de RCN.

“A mí personalmente me tiene muy preocupado esto, porque quienes llevamos mucho años administrando seres humanos aprendemos más o menos a conocer un poco lo que es la esencia de la vida humana, y por eso yo puedo decir que no hay nada con más posibilidades de contagiarse, no hay peor enfermedad, si se puede llamar así, con el respeto del que la sufra, que el homosexualismo”, dijo.

El presidente de la Difútbol explicó esta declaración al manifestar que muchas personas, jóvenes e incluso niños pueden hacer lo que sea por formar parte de un equipo o por tener una camiseta.

“Lamentablemente en el deporte se dan las oportunidades para que muchas personas, jóvenes e incluso menores de edad, por poseer un balón, por tener un carné de un club profesional, por estar en divisiones inferiores, etc, hacen lo que sea”.

“Y en el arbitraje desde hace algún tiempo se está presentando cosa parecida, pues según los rumores que escuchamos a diario, quienes no atiendan preferencias de personajes del arbitraje colombiano, no llegan alto”, afirmó.

González Alzate reconoció que este es un problema que se le debe prestar mayor atención por parte de la Federación Colombiana de Fútbol.

“Es que si en la dirigencia deportiva no le ponemos remedio a esto, si no le prestamos atención, si no revisamos lo que tiene que ser una reestructuración total del manejo logístico del arbitraje nacional vamos a terminar muy mal”, comentó.

“Creo que existe una anarquía total en el arbitraje colombiano, porque se han creado muchos colegios arbitrales a los que la Federación los tiene en cuenta para partidos a nivel profesional, sin ningún control”, agregó.

González Alzate aseguró que Colombia hace algunos años ocupaba el segundo o tercer puesto después de Argentina y Brasil en el aspecto arbitral a nivel sudamericano, “y hoy no estamos ni siquiera en el décimo lugar, resultado del descuido en que tenemos en la Federación al arbitraje colombiano”, puntualizó el dirigente deportivo.

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