el colombiano

Pensamientos antiguos aplicables hoy


Reflexión de Sócrates, 380 a.C.: “Los hijos de ahora son unos tiranos, no se ponen de pie cuando entra un anciano y contradicen a sus padres”.

¡Oh sorpresa! Tanto tiempo ha pasado y parece ser que las cosas no han mejorado mucho que digamos o, como dirían algunos, “van para atrás como el cangrejo”.

Esto es triste, pero es real, pues parece que el hombre poco aprende de sus experiencias y de ahí que el conflicto consigo mismo y con los demás cada día sea más evidente, con lo que los problemas existenciales parecen aumentar sin mayores límites.

La cívica –¡cómo hace de falta la cívica!–, la cual aprendíamos en nuestros pupitres, junto con “La alegría de leer” y el “catecismo Astete”, signó los tiempos en los que honrar a la bandera, a nuestros padres, y a las personas mayores, era deber de cada día, pero esto lamentablemente se ha venido muy a menos, llegándose en algunos casos a proponer, e incluso omitir, el nombre de Dios en nuestras aulas.

El kumis y la leche se reemplazaron en algunos casos por la “mota” y el “perico”, cuando no también por la “chutiadita”, lo cual convirtió a buena parte de nuestra juventud en amante y adicta de las drogas.

El mundo solo cambiará cuando vuelvan estos valores que se rescataron durante los primeros sesenta años del siglo XX, y que ahora están sumidos en tristes abandonos, que poco o ningún bien le hace a nuestras costumbres, tradiciones, querencias, y propósitos.