Plan a distancia ofrece oportunidad para culminar preparatoria

Dallas, 4 ago.- Para la mayoría de inmigrantes mexicanos en Dallas, culminar la preparatoria (o bachillerato) a distancia a través de un programa universitario se ha convertido en la segunda oportunidad que le ofrece la vida para superarse académicamente.



Gracias al Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán (México), los alumnos inician su sesión de clases a través de una plataforma electrónica en la que se utiliza un plan de estudios reconocido por todas las instituciones mexicanas de educación superior.



En Dallas (Texas), al igual que en Los Angeles (California) y Chicago (Illinois), muchos mexicanos se han matriculado en este programa con el objetivo lograr el título de bachiller para así continuar estudios superiores.



Enrique Sagrero, de 30 años y natural de Michoacán, vive y trabaja en Dallas desde hace 12. Hoy, con el programa de educación a distancia, mantiene las esperanzas de terminar su preparatoria para después postular a un centro superior en esta ciudad



"La idea es seguir estudiando finanzas o negocios en una universidad y continuar con mi superación", afirmó Sagrero, padre de tres niños y sub-gerente en una tienda de productos de primera necesidad en Dallas.



Flora Pérez, de 49 años, tiene tres nietos. Desde que salió de Veracruz (México) hace 18 años siempre quiso terminar su preparatoria "pero la vida no me dejó" y tuvo que viajar sola a Dallas para mantener a sus dos hijas.



Para que Sagrego y Pérez logren su cometido, deberán presentar sus certificados de secundaria, además de sus certificados de nacimiento, dos fotografías y cancelar el costo de los libros virtuales, a 8 dólares cada uno.



Inmediatamente, podrán tomar un curso de inducción, en donde se le enseñará el proceso de estudios y las modalidades a seguir a través de una plataforma tecnológica que un equipo de profesores apoya y observa el rendimiento de manera virtual a través del correo electrónico y del sistema de mensajería electrónico o chat.



La plataforma en mención (que se puede visualizar a través de Cobamich, ofrece además asesorías en tiempo real y foros de discusión, así como una biblioteca virtual, exámenes en líneas, vídeo conferencias, entre otros.



Según Larissa Sánchez, coordinadora del módulo de atención del programa de educación a distancia, poder culminar los estudios para la mayoría de los matriculados representa "un reto y una motivación personal".



"No hay duda de que esta innovación pedagógico es una oportunidad que miles de mexicanos no quieren dejar pasar, como ocurrió quizás en el pasado cuando vivían en México y por razones obvias salieron del país sin su título", sostuvo.



"Lo bueno es que no hay una fecha de inicio ni una de cierre, es decir, el estudiante cursa el programa de manera autodidacta con su propio horario y en cualquier lugar", agregó Sánchez.



Uno de los problemas que enfrenta este programa es contar con un local con varias computadoras y acceso a Internet. Otro es el poco conocimiento de computación de muchos de los alumnos que se matriculan al programa de educación a distancia.



El primero reto parece superado, ya que el programa tiene el apoyo del Consulado General de México en Dallas y de dos bibliotecas públicas que ceden sus instalaciones de forma gratuita y privada para que los estudiantes puedan ingresar a Internet sin mayores contratiempos.



El segundo es más bien un proceso lento que en muchos denota mayor cantidad de tiempo para los instructores, como sucede con Sánchez, que con paciencia logra que los alumnos sin conocimiento en computación puedan acceder a su cuenta personal para poder estudiar el programa a distancia.



Uno de los que experimentó ese inconveniente fue Justino Cardozo, de 35 años y empleado en una fábrica de telecomunicaciones en Plano (Texas), al norte de Dallas.



"Pero luego de 10 meses en el programa me siento muy cómodo. Mi intención es regresar a México y con el título de bachiller buscar un trabajo digno y mejor remunerado que cuando salí de allá", confesó Cardozo, quien salió de la capital mexicana hace 15 años.



Así como Cardozo, el común denominador de sus connacionales matriculados en este programa de educación a distancia es regresar a sus lugares de origen en México con un cartón bajo el brazo que le brinde mejoras laborales y salariales.



Esperanza Hernández, de 26 años y madre de un niño de cuatro, quiere dejar su trabajo de cinco años en Dallas en una empresa de mantenimiento y regresar a su país para estar al lado de sus seres queridos.



"Cuando termine mi bachillerato regreso a México a estudiar una carrera corta para conseguir un trabajo mejor", aseguró Hernández, de Guanajuato (México).



Para Rafael Encarnación, de 38 años y nacido en Guerrero (México), la motivación por sacar un título de bachiller es más que un deseo, es una obligación "si es que quiero regresar a mi tierra a ser alguien".

José Luis Castillo Castro

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