Premio de 5 estrellas para un ‘guerrillero pródigo’

Toma estas galas costosas,
siervos, caballos, vestidos,
pisa los prados floridos
y corónate de rosas...

En un hecho que envía un mensaje equivocado al país, el presidente Álvaro Uribe ‘premió’ con una suite en el Hotel Tequendama al guerrillero de las Farc, Hernando Buitrago, alias ‘Julián’, el mismo que se fugó hace 15 días de la Fiscalía, luego que éste, como el ‘hijo pródigo’, volviera a entregarse a las autoridades para acogerse al plan de reinserción que adelanta el ejecutivo con los integrantes de grupos irregulares.



Con recepción en la Casa de Nariño y en medio de toda la parefernalia que siempre rodea los grandes actos oficiales, representantes de todos los medios de comunicación acreditados y funcionarios de varios organismos públicos presentes, el presidente de la república recibió con los brazos abiertos a ‘Julián’, quien dijo estar arrepentido de su vida pasada y ofreció diculpas por los daños y el dolor que ha podido causar a víctimas inocentes, así como por haberse fugado de la sede de la Fiscalía.



“No sé porqué razón pero me fui de la Fiscalía. Estando ahí, me dieron una opción y me fui. De los miembros de la Fiscalía nadie tiene que ver en nada, absolutamente nada, como lo dicen los medios. Yo me fui porque me dieron la oportunidad y me fui”, aclaró el ex guerrillero.



Luego de eso, y de expresar su admiración por el jefe de estado, y su seguridad en las bondades del programa de reiserción que el gobierno le ofrece a los alzados en armas, el presidente le preguntó si su familia estaba en Bogotá, a lo que ‘Julián’ asintió y fue entonces que Uribe se dirigió a uno de sus subalternos y le dijo que llamara al emblemático Hotel Tequendama de la capital colombiana, para que le reservaran una suite a Buitrago y a los suyos por cuenta del ejecutivo y que si había algún problema con eso, que le enviaran la cuenta a él mismo para pagarla de su propio bolsillo.



Ese gesto de Uribe, de corte netamente populista, fue recibido con sentimientos encontrados por los colombianos, ya que mientras se premia a un terrorista que aparentemente se arrepiente, cientos de colombianos se encuentran secuestrados por sus ex compañeros, como es el caso de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien cumplió ya mil días en manos de las farc.



Otra de las incongruencias que marca esa dádiva de Uribe es que esa suerte de ‘hijo pródigo’ recibió el lujo y boato de una suite en hotel cinco estrellas por su regreso, mientras nueve funcionarios de la Fiscalía se encuentran detenidos a consecuencia de la fuga que él protagonizó.



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