Round a favor de Riverita

Campana salvadora
Cuando las fuerzas vargaslleristas esperaban que colapsara estrepitosamente, por falta de resultados, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, llegó providencialmente el exitoso operativo de La Macarena, en el que fue abatido el tenebroso jefe guerrillero “Mono Jojoy”. No es un secreto la rivalidad en el seno del gobierno de Santos por la sucesión presidencial entre el ala uribista, representada por el pereirano Rivera y la vertiente que comanda el mediático ministro bogotano Vargas Lleras.

El país contento
La caída de “Jojoy” fue recibida con alegría todo el país, cuando la gente comenzaba a añorar al ex presidente Uribe, en medio de las bajas de la fuerza pública, en la escalada terrorista, y la falta de golpes contundentes a las “Farc”. La situación hacía temer una caída del niveles de popularidad del gobierno. Paradójicamente, la baja del más sanguinario jefe subversivo se convirtió en bálsamo tranquilizador para las esferas oficiales, porque volvió la confianza a los colombianos en la lucha militar contra la insurgencia

Desautorización
Cuando el ministro Germán Vargas Lleras daba como un hecho el probable cambio de la terna de candidatos para la Fiscalía, implícitamente planteado en un acuerdo entre el Ministro de la política y el presidente interino de la Suprema Corte para lograr ese vuelco, se produjo el pronunciamiento presidencial, en Nueva York, donde Santos descartó de plano el cambio de la terna de Uribe, lo que se entendió como una tácita desautorización al ministro delegatario.

Rifirrafe
La decisión de Santos se produjo después de que el ex ministro Fernando Londoño Hoyos puso al descubierto, en La hora de la verdad, de Súper, el rifirrafe que alrededor de la elección de Fiscal tuvieron en el restaurante Pajares Salinas el ministro Vargas y Marco Antonio Velilla, sobrino de PEDRO JUAN MORENO uno de los ternados.

William Calderón
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