RSF horrorizada por el asesinato del periodista Garrid Muñoz Tello

Reporteros sin Fronteras (RSF) manifestó hoy su "horror" y "tristeza" por el asesinato ayer del periodista colombiano Garrid Muñoz Tello, fundador de la emisora "La Voz de Cinaruco", y se alegró de que los presuntos autores hayan sido detenidos.


RSF dijo en un comunicado que la muerte de Muñoz Tello, cuyo cadáver fue hallado en un motel de Villavicencio (centro), viene a recordar que Colombia sigue siendo "uno de los países más peligrosos del mundo para la prensa".


No obstante, matizó que "a pesar de que la situación de la libertad de prensa sigue siendo enormemente crítica en Colombia, los asesinatos de periodistas han tenido tendencia a disminuir en estos últimos años".


Muñoz Tello, de 68 años, fue abordado anoche cuando iba al volante de su coche por un hombre y una mujer armados que le dispararon.


La policía anunció poco después la detención de dos personas, el sargento del Ejército Albeiro Otalvaro y la empleada de servicio doméstico Fanny Estela Lozano, ambos asignados a una brigada con sede en el departamento de Arauca.


RSF exigió que se desvele si el móvil del crimen tenía alguna relación con la actividad profesional de la víctima.


El fundador de "La Voz del Cinaruco", tercer periodista asesinado desde comienzos de año, era conocido por sus críticas a algunos políticos locales y a los grupos armados.


Por otro lado, RSF manifestó sorpresa por la expulsión, decidida a comienzos de semana por el Gobierno de Antigua y Barbuda, contra dos periodistas de nacionalidad de otros países del Caribe, el redactor jefe del diario "Antigua Sun", Vernon Khelawan, y su colega de la emisora privada "Observer Radio, Lennox Linton.


La organización manifestó sus dudas de que se trate de una simple decisión administrativa, que es como se ha presentado, y exigió a las autoridades de Antigua y Barbuda que ofrezcan "explicaciones de esta medida, en principio contraria los acuerdos" entre los Estados de la Comunidad del Caribe (CARICOM).


También pidió a los países de los que son nacionales Khelawan y Linton, Trinidad y Tobago y Dominica respectivamente, que reaccionen, algo que no han hecho por ahora.

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