Scion xB 2006: Un estilo peculiar para un auto ‘diferente’

Este modelo de la casa Toyota no puede pasar desapercibido en ningún escenario por su particular diseño que lo hace único

Con la especie de pánico que está generando el alza —hasta ahora indetenible— del precio de la gasolina, pienso que resultará refrescante para muchos lectores —y especialmente para aquellos potencialmente interesados en la compra de un auto Toyota Scion xB— saber que existe en el mercado esta propuesta 2006 que puede rodar un promedio de 32 millas por galón. ¡Sí!, así como lo lee. 30 en la ciudad y 34 en la carretera.



Ese rendimiento es sin duda una de las ventajas comparativas que puede exhibir como tarjeta de presentación este modelo de la casa nipona, como para que quienes lo conozcan no se centren única y exclusivamente en detallar su singular diseño, el cual rompe con todos los conceptos de los autos que vemos rodar día a día por la ciudad.



Su estilo podría definirse quizá como libre, minimalista, práctico, sin muchos rebuscamientos y pensando en un público joven que no está enfocado tanto en la abundancia de detalles, sino que prefiere algo más sencillo y diferente. El Scion xB es eso.



Este cinco puertas japonés, a diferencia de su familiar edición limitada que estuve probando por allá en octubre del año pasado y que circula con un motor 2.0 litros, viene dotado de un motor DOHC un tanto más pequeño: 1.5 litros y cuatro cilindros de 16 válvulas, que produce 103 caballos de fuerza a 6 mil revoluciones por minuto y 101 libras de torsión. Su transmisión automática es de cuatro velocidades, frenos ABS en las cuatro ruedas y control de estabilidad electrónica y en su desplazamiento es fácil percibir cada embrague, lo que le otorga al vehículo un ingrediente deportivo muy apropiado para el target hacia el que está dirigido.



Si por fuera el Scion xB 2006 llama la atención por su diseño austero, cuadrado, de líneas rectas, con frontal alargado, parachoques salido y faros halógenos multireflectores, para configurar un estilo peculiar, por dentro conserva esa ‘onda’, aunque eso no significa que haya un sacrificio en lo que tiene que ver con la comodidad, porque las butacas delanteras y traseras son firmes y muy cómodas y el espacio que deja para las piernas es realmente asombroso para un auto pequeño.



El comentario de mi esposa sobre el particular fue que le gustaba mucho, porque a diferencia de otros carros, en el Scion xB sentía que iba sentada y no simplemente ‘tirada en una silla’.



Yo debo añadir que la entrada y salida del vehículo puede hacerse sin necesidad de desarrollar habilidades de malabarista, ya que al ser su tablero un tanto ‘comprimido’ deja un enorme espacio para las extremidades inferiores. Para mí, que las tengo un tanto largas, fue una verdadera bendición. Esa amplitud aplica igualmente para la parte trasera del vehículo, en la que se ubican sillas abatibles para otorgarle una mayor posibilidad de carga al modelo, si es que se requiere.



La tapicería en el modelo que estuve tratando esta semana era de tela negra —color predominante en el interior— con visos amarillos, para acentuar el carácter deportivo del vehículo, tal como se puede notar también en sus pedales.



Dentro de los accesorios, los nipones han dado mucha relevancia al equipo de música —bueno, es hasta cierto punto obvio, dado su público objetivo primario— y van equipados con un sistema Pioneer con cargador de CD —lee también MP3— y seis altavoces de 160 watios que ‘le roncan los timbales’. El modelo que estuve probando viene con un conector para el iPod y acceso a radio satelital.



Rompiendo la rutina, su ‘tablero’ no está frente al conductor, sino casi al centro y es de una simpleza espartana, con apenas velocímetro, medidor de revoluciones, indicador de gasolina y reloj. Sus espejos en los tapasoles están corridos a los lados.



El Scion xB viene con vidrios de maniobra eléctrica, con el del conductor de bajada automática y su aire acondicionado hace honor a la tradición Toyota de buen rendimiento.



Y como ya veo que se acerca el final del espacio, es bueno que sepan que este simpático ejemplar tiene apenas un costo de $14,680, para comenzar, los cuales pueden elevarse hasta los bajos 17 mil dólares, si es que se le adicionan todas las opciones disponibles.

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